Solidaridad en tiempos de emergencia

Con fuerza y coraje: el pueblo pirata se unió para llevar esperanza a las familias afectadas

Jugadores, funcionarios municipales, hinchas y voluntarios trabajaron juntos para reunir toneladas de ayuda destinadas a las zonas rurales afectadas por la emergencia.
domingo 26 de julio de 2026

El corazón de Coquimbo volvió a latir con fuerza. Y lo hizo vestido de amarillo y negro.

Desde muy temprano, el Complejo Las Rosas se transformó en el epicentro de una de las muestras de solidaridad más grandes que ha vivido la comuna tras el paso del sistema frontal, ese que golpeó con dureza a la región y especialmente a los sectores rurales de Coquimbo. Allí, funcionarios municipales, dirigentes, cuerpo técnico, jugadores, trabajadores del club e hinchas comenzaron a llegar con un objetivo común y tender una mano a quienes más lo necesitaban.

Poco a poco fueron apareciendo cajas y más cajas. Agua, alimentos no perecibles, ropa, colchones, herramientas, artículos de aseo y toda clase de ayuda comenzaron a llenar los espacios del recinto. Todos trabajaban por igual y se unieron en una gran cadena humana donde lo único importante era ayudar.

Mientras sonaba la cumbia y el ambiente se llenaba de alegría, las donaciones pasaban de mano en mano rumbo a los camiones. Entre risas, abrazos y palabras de ánimo, la solidaridad tomó forma en cada caja cargada, en cada pallet ordenado y en cada voluntario dispuesto a dar su tiempo.

EL ADN COQUIMBANO

La campaña “Con Fuerza y Coraje”, impulsada por la Municipalidad de Coquimbo junto a Club Coquimbo Unido y apoyada por Celta, demostró que el amor por el club y por la tierra coquimbana es mucho más que pasión futbolera. Es una forma de vida. Es ese ADN especial que identifica a los coquimbanos y coquimbanas, esa capacidad de levantarse después de la adversidad, de ser resilientes y de apoyarse mutuamente cuando más se necesita.

Cuando los camiones estuvieron listos, comenzó una caravana que parecía una verdadera fiesta popular. Los vehículos cargados de ayuda recorrieron las calles de Coquimbo teñidos de amarillo y negro. Pasaron por la Ruta 5, La Cantera y Pan de Azúcar, recibiendo el cariño de decenas de familias piratas que salieron a las calles para saludar, aplaudir y acompañar el recorrido con emoción.

El destino final era la cancha Peñarol del sector El Carmen en Pan de Azúcar, considerada la zona cero de la emergencia. Hasta allí llegaron los voluntarios para descargar la ayuda y distribuirla entre las familias afectadas. Lo que se vivió fue mucho más que una entrega de donaciones. Fue una demostración de compañerismo, empatía y esperanza.

Los jugadores de Coquimbo Unido no dudaron en desplegarse por el territorio. Cargaron cajas, conversaron con vecinos, entregaron apoyo y contención. También hubo espacio para las fotografías, los autógrafos y las sonrisas de niños y adultos que encontraron en estos gestos una señal de aliento en medio de momentos complejos.

El alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, destacó la respuesta de la comunidad y el compromiso demostrado por el club y sus hinchas. “Coquimbo ha enfrentado una crisis, una verdadera catástrofe y cuando hemos hecho el llamado para que la gente nos apoye, indudablemente que los primeros que levantaron la mano fueron ellos. Ver a los jugadores y al cuerpo técnico desplegados en el territorio, convocando a todos los hinchas, nos ha permitido ayudar con mucha fuerza a quienes más lo necesitan. El ADN coquimbano es especial, nos hace diferentes en todas las partes de Chile y del mundo. Me siento muy orgulloso de los coquimbanos y coquimbanas. A los vecinos que lo están pasando mal, les digo que vamos a llegar hasta el último rincón de esta comuna”.

Las palabras del alcalde encontraron eco en los propios hinchas. Cristian Rojas, vecino de la Parte Alta, llegó apenas conoció el llamado solidario. “El coquimbano siempre ha sido así, a lo largo de la historia, solidario. En los maremotos y en cada emergencia hemos salido adelante juntos. Lo importante es no olvidarse de la gente cuando pase la emergencia, porque la ayuda debe continuar”.

Una visión similar compartió Álvaro Salfate, vecino de Olivar Bajo, quien acudió para colaborar tras ver de cerca los efectos del temporal. “Hay que unir fuerzas para ayudar donde más se necesita. Lo que vimos fue impactante y por eso tenemos que seguir apoyando. La caravana lo dice todo y es unirnos para que la gente se sienta acompañada y pueda salir adelante”.

UNA CAMPAÑA QUE MARCA A LA COMUNA

Desde el club aurinegro también hubo un fuerte compromiso con la iniciativa. El arquero Diego “Mono” Sánchez destacó el espíritu que caracteriza a la institución y a toda la región.

“Somos familia, somos la región. Por eso todos tenemos que estar con la gente que más lo necesita en estos momentos Siento que falta un montón, falta mucho. Faltan rincones donde llegar. Sabíamos que esto iba a ser una linda fiesta. Así que solamente queda entregarle esta alegría a la gente que lo que lo necesita”

Por su parte, el entrenador Hernán Caputto valoró la masiva participación y el sentido humano de la campaña. “La verdad que es maravilloso todo lo que se está generando, principalmente por la ayuda, empatizar, poner la mano en el corazón y yo creo que la palabra empatía es lo más importante en estos momentos”.

La ayuda llegó finalmente a quienes más la necesitaban. Entre ellos estaba Yelda Velásquez, vecina de Tres Villas, quien agradeció el respaldo recibido.

“Todo se necesita y todo se agradece. La municipalidad y la gente se han portado excelente. Aquí todos son solidarios y eso se nota. Nos inundamos, pero vamos a salir adelante como se pueda, como buenos chilenos”.

La campaña dejó toneladas de ayuda entregadas y el sello que en Coquimbo la solidaridad se vive y cuando la familia coquimbana más lo necesita, el pueblo pirata siempre responde con fuerza, con coraje y con el corazón.