Personaje nacido en la Región de Coquimbo

Soli, la pequeña heroína del desierto que acerca la ciencia a niños y niñas

La historia de una singular habitante del desierto florido busca despertar la curiosidad por la biodiversidad local, fomentar la conservación y demostrar que algunas de las especies más sorprendentes del planeta también habitan en el norte de Chile. Ahora, además, la aventura puede escucharse gratuitamente en formato audiolibro a través de YouTube y Spotify.
“Soli, la cazadora del desierto florido” ahora también puede escucharse gratuitamente en formato audiolibro a través de YouTube y Spotify.
“Soli, la cazadora del desierto florido” ahora también puede escucharse gratuitamente en formato audiolibro a través de YouTube y Spotify.
martes 02 de junio de 2026

Durante años, miles de niños crecieron leyendo historias sobre leones, jirafas, tigres y elefantes. Aprendieron sus nombres, dónde vivían y cómo sobrevivían en lugares lejanos. Pero mientras conocían la fauna de África o Asia, muy pocos sabían que en los desiertos del norte de Chile habitan especies únicas en el mundo, algunas tan extraordinarias como desconocidas.

Esa realidad llevó al investigador y académico de la Universidad de La Serena, Jaime Pizarro-Araya, a crear “Soli, la cazadora del desierto florido”, un libro infantil que combina ciencia, imaginación y educación ambiental para acercar a niños y niñas a la biodiversidad de su propio territorio.

Hoy, la iniciativa —cocreada por Valentina Alegría e ilustrada por Verónica Molina— suma un nuevo hito con el lanzamiento de su versión de audiolibro, disponible gratuitamente en YouTube, permitiendo que la historia llegue a más familias, escuelas y comunidades.

La idea nació a partir de una experiencia cotidiana, pero reveladora. “Al revisar los libros que tenían mis hijos, Magdalena y Jaime, me di cuenta de que gran parte de las historias infantiles estaban protagonizadas por animales de otros continentes. Sin embargo, prácticamente no encontré contenidos relacionados con la fauna local”, recuerda el académico.

La reflexión coincidió con su trabajo como investigador de la biodiversidad del desierto de Atacama, ecosistema que ha estudiado durante años y donde incluso ha participado en la descripción científica de nuevas especies para Chile.

Fue entonces cuando surgió una pregunta que terminaría transformándose en libro: “¿Por qué nuestros niños conocen tan bien animales que viven a miles de kilómetros de distancia, pero saben tan poco sobre las especies que habitan su propio territorio? Soli nace precisamente de esa inquietud”, explica.

Una protagonista diferente

La heroína de esta historia está lejos de los personajes tradicionales de los cuentos infantiles. Soli es una solífuga, un pequeño arácnido emparentado con los escorpiones que habita los ecosistemas áridos y semiáridos del norte de Chile.

A través de su recorrido por el desierto florido, los lectores descubren un mundo que muchas veces pasa desapercibido: especies endémicas, organismos adaptados a condiciones extremas y ecosistemas de enorme valor ecológico.

La elección de una solífuga como protagonista no fue casual. Para Pizarro-Araya, estos organismos representan una biodiversidad frecuentemente ignorada, pese a su importancia ecológica.

“Muchas especies de artrópodos son endémicas e incluso microendémicas, es decir, existen únicamente en ciertas quebradas o dunas del norte de Chile y en ninguna otra parte del mundo. Sin embargo, suelen quedar fuera de las conversaciones sobre conservación”, señala.

Por ello, uno de los objetivos del libro es ampliar la mirada sobre la naturaleza y demostrar que todas las especies tienen valor, incluso aquellas que muchas veces pasan inadvertidas.

Del miedo al asombro

Uno de los desafíos más interesantes fue transformar la imagen que muchas personas tienen de estos animales. Los artrópodos suelen generar temor o rechazo, especialmente cuando se parecen a arañas o escorpiones.

Sin embargo, el académico asegura que ese miedo nace principalmente del desconocimiento. “Los solífugos son organismos fascinantes, que no representan un peligro para las personas y que cumplen funciones ecológicas esenciales. Cuando aprendemos sobre ellos, dejamos de verlos como algo extraño y comenzamos a apreciarlos como parte de nuestro patrimonio natural”, explica.

Y eso es precisamente lo que ha ocurrido con los niños que han conocido la historia. Según relata, la curiosidad reemplaza rápidamente al temor. “Los niños se sorprenden al descubrir que existen organismos tan particulares viviendo en los desiertos de Chile. Lo más interesante es ver cómo comienzan a hacer preguntas sobre la naturaleza que los rodea”.

Ciencia fuera del laboratorio

Más allá de una aventura infantil, Soli representa una manera distinta de comunicar el conocimiento científico. Para Pizarro-Araya, la investigación no debe quedarse únicamente en artículos especializados o laboratorios.

“La ciencia tiene sentido cuando contribuye a la sociedad. Acercar el conocimiento científico a escuelas y comunidades permite democratizar el acceso a la información y fortalecer la educación”, afirma.

Bajo esa mirada surgieron también jornadas de mediación lectora y científica en localidades como Los Choros y Punta de Choros, donde estudiantes, familias y comunidades pudieron conocer más sobre la biodiversidad del desierto costero.

En el fondo, Soli es mucho más que un cuento infantil. Es una invitación a descubrir la naturaleza del propio territorio y comprender que la conservación comienza por el conocimiento.

“Es difícil proteger aquello que no conocemos”, reflexiona el investigador. “Espero que los niños comprendan que la naturaleza está llena de maravillas por descubrir y que cada especie, por pequeña o desconocida que parezca, tiene un valor propio”.