SALUD

Alzheimer y cirugía inédita: "Antes no se le entendía", relata pareja

Una pionera cirugía en España busca frenar el avance del Alzheimer drenando toxinas del cerebro, abriendo un debate médico sobre su real seguridad.
lunes 08 de junio de 2026

Un equipo de especialistas del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, en España, lidera una innovadora investigación médica que busca detener el deterioro cognitivo provocado por el Alzheimer en sus fases iniciales a través de una intervención quirúrgica. La hipótesis central de este ensayo apunta a que el daño neurodegenerativo está directamente asociado con una falla en la depuración de toxinas cerebrales, por lo que el procedimiento intenta reestablecer este proceso de limpieza natural.

La técnica quirúrgica empleada consiste en una derivación linfaticovenosa cervical. En términos simples, los cirujanos conectan los vasos linfáticos con las venas del cuello para facilitar el drenaje de neurotoxinas nocivas como la beta amiloide y la proteína TAU, cuya acumulación destruye las neuronas. La relación entre estas proteínas y la demencia ha sido objeto de constantes investigaciones; de hecho, estudios previos han demostrado cómo factores externos como la contaminación del aire eleva el riesgo de desarrollar Alzheimer al favorecer la acumulación de estas sustancias dañinas.

La base teórica del procedimiento fue explicada por Carmen Higueras, jefa del servicio de Cirugía Plástica del centro asistencial español:

"Con la edad, el sistema linfático va degenerando y una parte de los ganglios se vuelven inactivos. Esta es la base teórica de la intervención: que el sistema de limpieza está disminuido. En la operación hacemos dos incisiones a nivel cervical y se va a buscar un ganglio linfático que esté activo y le hacemos una sutura a una pequeña vena del cuello".

Aunque la técnica comenzó a probarse experimentalmente en países de Asia en 2018, la comunidad científica internacional mantiene cautela. El director del servicio de Neurología del Hospital Sant Pau de Barcelona, Albert Lleó, advirtió que en China se han realizado intervenciones similares pero sin el respaldo de un ensayo clínico riguroso. Además, enfatizó que en ese país se registraron complicaciones de seguridad, específicamente casos de trombosis venosa. "Primero habrá que demostrar que esta técnica es segura", precisó el especialista.

La investigación en España contempla ahora una fase en la que se sumará a una decena de pacientes en etapas tempranas de la enfermedad, quienes recibirán seguimiento durante un año. Hasta el momento, solo dos personas se han sometido a la operación. Uno de ellos, Antonio Reyes de 67 años, ha mostrado signos alentadores tras tres meses de la intervención, según relató su pareja:

"Se lo notamos al hablar y en que tiene más ganas de hacer cosas. Antes no se le entendía lo que hablaba y se había olvidado de escribir. Ahora escribe su nombre y está más animado, más activo".

A pesar de este testimonio favorable, el equipo médico a cargo insiste en que aún es prematuro asegurar la efectividad real de la cirugía. La prioridad inmediata del ensayo clínico es certificar de manera científica que el procedimiento es totalmente seguro para personas diagnosticadas con Alzheimer, antes de proyectar su uso generalizado para detener la degeneración en el cerebro.