Leyenda urbana

La eterna ronda de Jon: la leyenda del niño fantasma del Barrio Inglés

Fue arrollado por el tren que transitaba por calle Aldunate y, aunque la vivienda donde residía fue demolida hace años, vecinos aseguran que su presencia continúa manifestándose en el sector, dando origen a una de las leyendas urbanas más conocidas del barrio.
El niño fantasma aún merodearía por las calles y edificios del Barrio Inglés de Coquimbo. Según los relatos, se le escucha jugar, arrastrar juguetes e incluso interactuar con otros niños.
El niño fantasma aún merodearía por las calles y edificios del Barrio Inglés de Coquimbo. Según los relatos, se le escucha jugar, arrastrar juguetes e incluso interactuar con otros niños.
lunes 15 de junio de 2026

La leyenda del niño fantasma del Barrio Inglés gira en torno a Jon —o John, según algunas versiones—, un menor cuya vida terminó trágicamente tras ser arrollado por uno de los antiguos trenes que transitaban por calle Santiago Aldunate. Su repentina muerte y los supuestos fenómenos paranormales que se registraron posteriormente lo han convertido en parte del folclore popular de Coquimbo.

De acuerdo con los relatos transmitidos de generación en generación, la familia de Jon habitaba una casona característica de la época de esplendor del puerto, inmueble que además funcionaba como el denominado “Almacén Inglés” y que estaba ubicado en el actual Barrio Inglés. Una tarde, mientras jugaba en las cercanías de la calle Santiago Aldunate, el niño fue atropellado por uno de los trenes de carga que cruzaban la zona portuaria, falleciendo en el lugar.

Con el paso de los años, el sector experimentó diversas transformaciones urbanas. La antigua casona fue demolida y en su lugar se levantó un edificio que posteriormente albergó un hotel. Sin embargo, tras su inauguración comenzaron a surgir inquietantes testimonios de huéspedes y trabajadores, quienes aseguraban escuchar durante las noches pasos, risas, carreras y golpes provenientes de los pasillos y escaleras, sonidos que atribuían a la presencia de un niño.

Hasta hoy, la historia sigue viva entre los habitantes de la comuna. De hecho, no son pocos quienes afirman haber visto la figura de un pequeño jugando en las inmediaciones del Barrio Inglés e incluso en el lugar donde habría ocurrido el fatal accidente ferroviario.