NACIONAL
Abraham Santibáñez muere a los 88 años: el adiós a un referente ético
El periodismo nacional se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de Abraham Santibáñez Martínez a los 88 años. El destacado profesional, galardonado con el Premio Nacional de Periodismo 2015, es recordado como una de las figuras más determinantes en la historia de las comunicaciones chilenas contemporáneas, no solo por su sólida trayectoria en prensa escrita, sino también por su rol formador y su férreo compromiso con la libertad de prensa y la ética profesional.
Nacido en Santiago durante 1938, el maestro de las comunicaciones transcurrió sus primeros años de vida entre las comunas de Til Til y La Cisterna. Su educación escolar se desarrolló en el Instituto Nacional, paso previo a su ingreso a la carrera de Periodismo en la Universidad de Chile, aula de la cual egresó formalmente con su título profesional en el año 1966. Su deceso se suma a la reciente pérdida de otras figuras insignes de la radiodifusión y la televisión chilena, como el histórico locutor Patricio Bañados, remarcando un cambio de era en el ecosistema de medios del país.
La extensa trayectoria del profesional en los medios informativos se inició tempranamente en 1959, integrando las filas del semanario La Voz, dependiente del Arzobispado de Santiago. Años después, sumó experiencia en la icónica revista VEA. Sin embargo, uno de sus hitos más significativos ocurrió en 1968, cuando formó parte activa de la transformación de la prestigiosa revista Ercilla, donde se desempeñó en cargos directivos como editor de la sección internacional y subdirector, funciones que ejerció hasta 1977.
En ese mismo año de 1977, junto al destacado comunicador Emilio Filippi y otros miembros del equipo que abandonaron el de la revista Ercilla, Santibáñez fundó la emblemática revista Hoy, un espacio clave para el debate de la época. Posteriormente, entre los años 1990 y 1994, asumió la dirección del diario estatal La Nación. De manera paralela, extendió su influencia a los territorios escribiendo de forma regular para periódicos regionales, entre los que destacaron El Sur de Concepción, La Prensa de Curicó, El Diario de Aysén y La Prensa Austral de Punta Arenas.
Su huella también caló hondo en el ámbito de la formación académica y el resguardo ético de la profesión. Ejerció la docencia universitaria en planteles de prestigio como la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Santiago, la Universidad de Concepción y la Universidad Diego Portales. En el plano gremial, integró el Consejo de Ética de los Medios de Comunicación de Chile y el Tribunal Nacional de Ética y Disciplina del Colegio de Periodistas, gremio que además presidió en el periodo comprendido entre 2008 y 2010, según comunicó la Universidad de Chile.
El reconocimiento máximo a su labor llegó en 2015, cuando el Estado chileno le otorgó el Premio Nacional de Periodismo por su defensa irrestricta de la responsabilidad profesional, la libertad de expresión y la docencia. Tras recibir este importante galardón, el propio Santibáñez recordó con humor y nostalgia sus inicios con una célebre anécdota estudiantil:
"Estudié un año Química y Farmacia en la Universidad de Chile. Ahí hice lo que mejor he sabido hacer: confeccionar diarios murales y ser un informador permanente en esa comunidad. No terminé primer año y, en vez de dar exámenes, me fui a averiguar los requisitos para entrar a Periodismo, creada hacía tres años. Cumplí los trámites, di una prueba de admisión y quedé amarrado para siempre a esta profesión".
El sensible fallecimiento de esta figura clave deja un profundo vacío en la discusión actual sobre la ética en los nuevos soportes digitales y el futuro del periodismo chileno.