Fue instalado en 1996
¿Lo recuerdas? La historia del reloj gigante del Cerro Grande de La Serena
Durante la década de los 90, un singular ícono tecnológico marcó el paisaje nocturno de La Serena y Coquimbo: el recordado reloj gigante del Cerro Grande, una estructura lumínica que podía observarse desde distintos puntos de ambas ciudades y que terminó convirtiéndose en parte de la memoria colectiva de los serenenses.
El proyecto fue creado por el ingeniero Guillermo Morales e inaugurado en febrero de 1996. El sistema utilizaba una serie de ampolletas instaladas en la ladera del Cerro Grande para mostrar la hora en formato digital, transformándose rápidamente en un atractivo visual que destacaba durante las noches y era visible desde gran parte de la conurbación.
Con el paso del tiempo, el reloj evolucionó y, en una segunda etapa, incluso permitió desplegar mensajes luminosos, una innovación poco habitual para la época que sorprendía a quienes observaban el cerro desde distintos sectores de la ciudad.
Sin embargo, pese a su popularidad, la estructura dejó de funcionar años después y actualmente ya no quedan rastros visibles de su operación original.
Entre las principales razones de su desaparición figura la implementación de estrictas normativas sobre contaminación lumínica en la Región de Coquimbo, impulsadas para proteger la calidad de los cielos del norte de Chile, reconocidos internacionalmente por su importancia para la observación astronómica.
A ello se sumó el desgaste provocado por las condiciones ambientales. Al tratarse de una infraestructura expuesta permanentemente a la intemperie, la humedad característica de la zona afectó progresivamente su funcionamiento y mantenimiento.
Aunque el reloj gigante desapareció del paisaje urbano, sigue vivo en el recuerdo de muchos habitantes de La Serena y Coquimbo, quienes lo consideran uno de los símbolos más llamativos, innovadores y modernos que tuvo la conurbación durante la década de los 90.

Archivo Diario El Día 1996