MUNDO
Más de 160 muertos: Venezuela declara emergencia tras doblete sísmico
Un devastador doblete sísmico golpeó a Venezuela el pasado miércoles, dejando un saldo de 164 personas fallecidas y 971 heridas. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, confirmó este jueves las cifras y anunció la declaración de estado de emergencia en el país sudamericano.
Los eventos telúricos, de magnitudes 7.2 y 7.5, se produjeron con solo 39 segundos de diferencia, causando una considerable destrucción en diversas localidades. Desde entonces, se han registrado 30 réplicas, sumándose a la complejidad de la situación.
En respuesta a la emergencia, la mandataria informó la creación de un fondo inicial de 200 millones de dólares. Estos recursos, provenientes del Fondo Monetario Internacional, están destinados a la reconstrucción de infraestructuras vitales como hospitales y viviendas para los damnificados.
Además, se establecerá otro fondo para la “atención inmediata de las víctimas”, en un intento por mitigar el dolor de “decenas de familias enlutadas” por el desastre natural, según lamentó Rodríguez en contacto con el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
El estado costero de La Guaira, cercano a Caracas, ha sido declarado “zona de desastre natural” por la significativa cantidad de edificios colapsados, aunque la cifra exacta aún no se ha precisado. La Gran Caracas, que incluye la capital y sus alrededores, también reporta el derrumbe de al menos 10 estructuras.
Ante la magnitud de la catástrofe, la presidenta interina ha solicitado el apoyo del sector privado para la provisión de “maquinaria amarilla” que agilice las labores de rescate. Asimismo, se ha confirmado la llegada de equipos de rescate especializados, certificados por el sistema de las Naciones Unidas, que ya se encuentran en camino para sumarse a las tareas de búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
El fenómeno que sacudió el Caribe venezolano ha sido clasificado por el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos como un “doblete sísmico”. Este término describe la ocurrencia de dos terremotos de gran magnitud en la misma zona con un lapso muy corto entre ambos, un evento poco común que intensificó el impacto de la tragedia en la nación.