A 42 años de su trágica muerte

El día que Ovalle se detuvo para despedir a su arquero Willy González

El funeral, que se transformó en una despedida multitudinaria, reunió a más de 10 mil personas en las calles de la capital del Limarí. Un accidente doméstico en Rancagua, cuando recién comenzaba su carrera en O'Higgins, truncó la vida del joven arquero.
En su edición de la época, Diario El Día retrató cómo miles de personas se volcaron a las calles para darle el último adiós a uno de los grandes referentes deportivos de la ciudad.
En su edición de la época, Diario El Día retrató cómo miles de personas se volcaron a las calles para darle el último adiós a uno de los grandes referentes deportivos de la ciudad.
jueves 25 de junio de 2026

Han pasado exactamente 42 años desde aquel 26 de junio de 1984, cuando una de las noticias más tristes en la historia del deporte ovallino golpeó a los habitantes de la "Perla del Limarí". A los 27 años, la vida de Willy González Bousellet se apagó en la Posta Central de Santiago, tras permanecer 15 días luchando por sobrevivir a las graves quemaduras que cubrían el 90% de su cuerpo, producto de la explosión de un calefón en el departamento que habitaba en Rancagua.

El accidente ocurrió el domingo 10 de junio de 1984. Willy se preparaba para asistir al entrenamiento matutino de O'Higgins cuando el calefón instalado en su vivienda sufrió una falla y una violenta llamarada lo envolvió en llamas. Fue trasladado de urgencia a Santiago, donde permaneció internado en estado crítico. Pese a los esfuerzos desplegados por el equipo médico, la gravedad de sus lesiones terminó siendo irreversible.

González había llegado a Rancagua con la ilusión de consolidarse en uno de los equipos más importantes del país. Tras una destacada campaña en Regional Atacama, fue contratado por O'Higgins, elenco dirigido por Luis Santibáñez que se preparaba para disputar la Copa Libertadores de América de 1984.

El arquero, oriundo de Ovalle, ya acumulaba una importante trayectoria en el fútbol chileno. Debutó profesionalmente en Deportes Ovalle (1975-1978), para luego fichar por Cobreloa (1979-1980), club con el que conquistó el Campeonato Nacional de 1980. Posteriormente defendió a Deportes Arica (1981) y Regional Atacama (1982-1983), antes de iniciar su breve paso por el conjunto celeste. Su carrera, que prometía alcanzar metas aún mayores, se truncó de la manera más cruel.

La noticia de su fallecimiento conmocionó al país, pero fue en Ovalle donde el dolor se vivió con mayor intensidad. En su edición de la época, Diario El Día retrató el impacto que provocó la pérdida del joven portero y cómo toda la ciudad salió a despedirlo.

La crónica señalaba que "ayer, la ciudad de Ovalle detuvo por algunas horas su progresivo caminar. Un hijo ovallino había vuelto, pero esta vez para descansar definitivamente en su querida tierra que lo vio nacer".

El funeral se transformó en una despedida multitudinaria que reunió a más de 10 mil personas en las calles de la ciudad. El relato de entonces consignaba que "la totalidad de los planteles de Regional Atacama, O'Higgins y Deportes Ovalle estuvieron presentes en sus exequias", acompañando a sus padres, Raquel Bousellet y Gastón González, y a sus hermanos Glen, Herga y Gastón.

La publicación agregaba que "en la principal avenida y en el camino de salida norte hacia el camposanto formaron un verdadero túnel más de 10 mil personas. Niños, mujeres, hombres y ancianos quisieron estar presentes en la despedida eterna del hombre que alguna vez soñó con jugar en Brasil o, una vez retirado del fútbol, dedicarse a la crianza de caballos corraleros".

Entre quienes acudieron al funeral se encontraba el entonces entrenador de O'Higgins y exseleccionador nacional, Luis Santibáñez, quien recordó a Willy González como un futbolista con enormes proyecciones.

"Willy González era un muchacho muy ilusionado, que aspiraba a llegar a los más altos niveles del fútbol profesional chileno y lo estaba consiguiendo. Para él, llegar a O'Higgins era la antesala de su arribo a Santiago", señaló.

El fallecido técnico agregó que "era un profesional responsable, serio, entregado por entero a su actividad y, como persona, realmente intachable".

Durante la ceremonia también recordó la generación de futbolistas ovallinos a la que pertenecía el arquero. "Willy González perteneció a una generación brillante del fútbol ovallino. Él fue de la generación de Tabilo, 'Nene' Gómez, los hermanos Huerta, Claudio Muñoz; tal vez se me escape alguno. Trabajé un corto tiempo con él cuando estuve en Ovalle, pero después la vida profesional volvió a juntarnos", expresó.

Su legado, sin embargo, trascendió su prematura partida. En homenaje a su memoria, el Estadio Ferroviario de Ovalle, principal recinto deportivo de la comuna, fue rebautizado con su nombre. Si bien el emblemático estadio fue demolido en 1991, el recuerdo de Willy González Bousellet continúa vivo entre los hinchas y forma parte de la historia del fútbol ovallino y chileno.