SE INVOCABA CON PACTOS OSCUROS

La criatura que escondía un tesoro: el mito del Culebrón de Coquimbo

En Coquimbo es recordado como el guardián de los tesoros escondidos, tanto así que el humedal donde, según la tradición, aún permanece, lleva su nombre.
El mito del Culebrón está presente en distintos países de Sudamérica, donde se le atribuyen diversos poderes sobrenaturales.
El mito del Culebrón está presente en distintos países de Sudamérica, donde se le atribuyen diversos poderes sobrenaturales.
jueves 25 de junio de 2026

La leyenda del Culebrón de Coquimbo es uno de los relatos más arraigados de la tradición oral del norte de Chile. En la zona, este ser mitológico es descrito como una gigantesca serpiente marina, con escamas, grandes ojos y un característico mechón de pelo sobre la cabeza. Su historia mezcla el mito popular con la geografía y la identidad de la comuna porteña.

Según la tradición, el Culebrón es el guardián de los tesoros escondidos. La leyenda sostiene que, durante la época en que piratas como Bartolomé Sharp recorrían las costas de Coquimbo, enterraron valiosos botines que nunca pudieron recuperar. Para protegerlos, habrían realizado rituales destinados a dejar al Culebrón como centinela eterno de esas riquezas.

Otra versión del relato señala que esta criatura podía ser invocada o criada mediante pactos oscuros con el fin de obtener prosperidad y fortuna. Sin embargo, el precio por esa riqueza era elevado: el Culebrón debía ser alimentado con leche de una vaca negra y, con el tiempo, exigiría un sacrificio aún mayor a quien lo hubiera criado.

Más allá del mito, el Culebrón forma parte del patrimonio cultural de Coquimbo y da nombre al Humedal El Culebrón, un importante santuario natural de la comuna. Según la tradición popular, precisamente en ese lugar la misteriosa criatura permanecía oculta, custodiando los legendarios tesoros que, hasta hoy, alimentan el imaginario colectivo de generaciones de coquimbanos.