SALUD

Huevos en bebés: ingesta temprana reduce riesgo de alergias

Un estudio reciente en Australia sugiere que ofrecer huevos a los bebés desde los seis meses disminuye las alergias, especialmente en quienes sufren de eczema.
martes 30 de junio de 2026

Un estudio reciente sugiere que la introducción temprana de huevos en la dieta de los bebés podría reducir significativamente el riesgo de desarrollar alergias al huevo, especialmente en aquellos que presentan eccema.

Los investigadores informaron el 8 de junio en la revista JAMA Pediatrics que, en Australia, los casos de esta alergia disminuyeron en menos de una década. Esta reducción se produjo desde que el país adoptó directrices que recomiendan comenzar a alimentar a los bebés con huevos alrededor de los 6 meses de edad.

El descenso fue notable, particularmente en bebés con eccema temprano, donde las alergias al huevo pasaron de casi un 35% a un 22% en los últimos años, según los hallazgos.

El equipo de investigación, liderado por Jennifer Koplin, profesora asociada de alergia infantil y epidemiología en la Universidad de Queensland en Australia, concluyó que:

"Este estudio proporciona evidencia a nivel poblacional de que las guías actualizadas de alimentación infantil que recomendan la introducción más temprana del huevo condujeron a reducciones medibles en la prevalencia poblacional de alergia al huevo."

Los hallazgos sugieren que las actualizaciones de las directrices basadas en evidencia de ensayos aleatorizados, cuando se implementan de manera efectiva, pueden asociarse con una reducción en la prevalencia de alergias alimentarias. Varios países, incluyendo Estados Unidos, actualizaron sus recomendaciones sobre alergias a fines de la década de 2010 para impulsar la introducción temprana de alimentos alergénicos como el huevo y el cacahuete.

En el caso de Australia, la actualización de sus directrices se realizó en 2016, aconsejando la introducción de alérgenos al huevo y otros alimentos durante el primer año de vida.

Para el nuevo estudio, los científicos compararon a más de 7.200 niños pequeños en Melbourne, Australia. Se analizaron los datos de aquellos que tuvieron su revisión del primer año antes (entre 2007 y 2011) y después (entre 2018 y 2019) de la implementación de las nuevas guías. Los resultados mostraron un descenso relativo de casi el 18% en los casos de alergia al huevo después del cambio de las recomendaciones, una vez ajustadas las diferencias demográficas.

Estos resultados respaldan firmemente los cambios en las guías, según la Dra. Gina Coscia, médica adjunta en alergia e inmunología en Northwell Health en Great Neck, Nueva York.

"Lo que sabemos sobre el sistema inmunitario es que si un alérgeno se introduce inicialmente por exposición a la piel, el cuerpo en realidad produce una respuesta alérgica. Sin embargo, si la introducción inicial de un alérgeno alimentario es por exposición oral, mediante la ingestión del alimento, eso en realidad produce una respuesta protectora frente al alérgeno. Esa es en realidad la base científica por la que la introducción temprana de sólidos alergénicos se ha implementado tan ampliamente, porque si puedes dirigirte a estos bebés con comida en la boca antes de que toque una barrera cutánea afectada, puedes prevenir las alergias alimentarias."

La Dra. Coscia añadió que el hecho de que los bebés con eccema se beneficiaran aún más de la introducción temprana de los huevos refuerza esta perspectiva. Explicó que los bebés con eccema son un grupo particularmente vulnerable debido a su barrera cutánea deteriorada.

Por ello, ver pruebas concretas de que la reducción de la prevalencia de alergias alimentarias es más pronunciada en bebés con eccema es de gran importancia. Permite educar de manera más enfática a este grupo específico de pacientes sobre la relevancia de la introducción temprana.

No obstante, la Dra. Coscia enfatizó que es crucial que los padres introduzcan los alérgenos alimentarios bajo la supervisión de un pediatra y que se aseguren de exponer a sus hijos de manera constante al alimento. La clave radica en la introducción temprana y el mantenimiento de esa exposición en la dieta infantil.