Años de abandono
“Buscaremos solución para las familias”: Ministro descarta demolición de condominio en Tierras Blancas
La eventual demolición de las diez torres inconclusas de Tierras Blancas, en la comuna de Coquimbo, sumó este fin de semana un nuevo capítulo luego de que el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, confirmara a Diario El Día que el Gobierno trabaja en una solución para las familias afectadas por la quiebra de la empresa Pacal y descartara que una demolición sea una decisión inmediata.
Las declaraciones surgen después de que el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, deslizara la posibilidad de demoler las estructuras abandonadas, argumentando que se han transformado en un foco permanente de delincuencia, ocupaciones ilegales e incendios que afectan la seguridad de los vecinos de Tierras Blancas.
Sin embargo, el ministro explicó que cualquier decisión dependerá primero del estado estructural de los edificios.
“Estamos trabajando con las familias y vamos a darle una solución; no van a quedar en el aire. Son familias de cuatro regiones que quedaron abandonadas por la quiebra de la empresa Pacal, que la verdad ha sido muy desastrosa”, afirmó.
La autoridad agregó que antes de evaluar una eventual demolición será necesario realizar estudios técnicos.
“Antes de demoler tenemos que revisar la estructura y hacer la evaluación sísmica correspondiente. Tenemos que garantizar que no haya incivilidades y para eso tenemos recursos; podemos poner guardias para que no se los tomen, porque ese es un problema mayor”, sostuvo.
En paralelo, el seremi de Vivienda y Urbanismo de la Región de Coquimbo, Pablo Cuadra, aseguró que el ministerio ha mantenido un trabajo permanente con las familias afectadas desde que se conocieron los problemas que enfrentaba el proyecto inmobiliario.
“Desde el primer minuto que tomamos conocimiento de las problemáticas de las obras nos hemos reunido con ellos y con el área jurídica para poder dar una solución definitiva. Es así que la constructora se comprometió a que en los próximos días va a hacer el traspaso del terreno y poner término a una problemática de tantos años”, señaló.
El anuncio representa un avance para las familias que quedaron sin sus viviendas tras la quiebra de la empresa Pacal, aunque todavía resta definir el futuro de las estructuras abandonadas.
Mientras el municipio mantiene su preocupación por el impacto que generan las torres en materia de seguridad, desde el Minvu enfatizaron que la prioridad será resguardar a las familias afectadas y determinar técnicamente si las edificaciones pueden recuperarse o si, finalmente, deberán ser demolidas.