Criticaron además la baja ejecución presupuestaria local

Gremios piden destrabar proyectos y disparan contra el oficialismo regional

La baja de 0,9% del IMACEC, que acumula ya cinco meses consecutivos de retroceso, generó preocupación entre los gremios productivos de la Región de Coquimbo, quienes advirtieron un complejo escenario económico marcado por el aumento de la cesantía, la desaceleración de la inversión y la demora en la ejecución de proyectos clave para la reactivación.
Como “un golpe bajo e inesperado” fue calificada la caída de la actividad económica por quinto mes consecutivo. (Foto: El Día)
Como “un golpe bajo e inesperado” fue calificada la caída de la actividad económica por quinto mes consecutivo. (Foto: El Día)
viernes 03 de julio de 2026

La caída de 0,9% del IMACEC de mayo encendió las alarmas en la Región de Coquimbo, luego de que el indicador acumulara cinco meses consecutivos de retroceso, profundizando las preocupaciones sobre el desempeño económico y el impacto que esto ya está teniendo en el empleo, la inversión y la actividad productiva regional.

Desde distintos gremios productivos advirtieron que las cifras reflejan un escenario complejo, marcado por el debilitamiento de la inversión, el aumento de la cesantía y la lentitud en la ejecución de proyectos considerados clave para la reactivación económica.

En este contexto, desde la Corporación Industrial para el Desarrollo Regional de Coquimbo (CIDERE) señalaron que “el IMACEC de mayo confirma que el país acumuló cinco meses seguidos de retroceso desestacionalizado, lo que refleja una ralentización evidente que nos tiene a las puertas de una recesión”.

La entidad sostuvo además que el impacto para la región “es devastador”, considerando que mientras el desempleo nacional alcanza el 9,4%, en la Región de Coquimbo “la desocupación ya roza los dos dígitos, destruyendo el empleo formal”.

Junto con ello, criticaron duramente el nivel de ejecución presupuestaria regional, afirmando que “es inaceptable que la región registre una ejecución presupuestaria de apenas el 15,3%, siendo la segunda peor del país. Que el dinero para inversión se quede congelado por incapacidad administrativa es una cachetada para las familias de la zona”.

En esa línea, hicieron un llamado a las autoridades regionales a priorizar la gestión económica y destrabar proyectos. “La región no puede seguir pagando el costo de las rencillas internas del oficialismo; exigimos que el gabinete regional deje el bajo protagonismo público, destrabe sus conflictos políticos y se ponga a gestionar antes de que entremos en una parálisis irreversible”, enfatizaron.

Por su parte, el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) La Serena, Giovanni Innocenti Guzmán, afirmó que “lamentablemente, esta no ha sido una buena semana para la Región de Coquimbo ni para el país”, luego de conocerse tanto el aumento del desempleo regional como la caída del IMACEC.

“Estas son señales que no podemos normalizar, porque detrás de estos indicadores hay familias que ven reducidas sus oportunidades laborales, empresas que postergan inversiones y una economía que pierde dinamismo”, sostuvo.

El dirigente gremial también advirtió sobre el debilitamiento de las expectativas económicas tras la reducción en la proyección de crecimiento de la inversión para 2026 realizada por el Banco Central. “Esto evidencia que las expectativas económicas se han debilitado y que el desafío para reactivar el país es cada vez mayor”, indicó.

En cuanto al impacto en el sector construcción, Innocenti señaló que “el aumento de los costos, la incertidumbre para invertir y la lenta tramitación de proyectos han frenado el inicio de nuevas obras, afectando directamente la generación de empleo”.

Asimismo, recordó que la construcción “es uno de los principales motores de la economía y tiene la capacidad de crear miles de puestos de trabajo en un corto plazo cuando existen las condiciones adecuadas”.

Por ello, insistió en que es necesario impulsar medidas concretas para revertir el escenario económico actual. “Hoy más que nunca, es urgente impulsar medidas concretas que reactiven la inversión pública y privada. Se requieren incentivos focalizados en sectores estratégicos como la infraestructura y la inversión inmobiliaria, capaces de dinamizar la actividad económica y recuperar la confianza”, sostuvo.

 

Un golpe bajo”

En tanto, el presidente de la Cámara de Comercio de La Serena, Carlos Orrego Torrico, calificó el resultado del IMACEC como “un golpe bajo e inesperado”, señalando que el quinto mes consecutivo de cifras negativas “vislumbra un segundo semestre complejo desde el punto de vista del comercio”.

Si bien reconoció que el comercio aún aporta cifras positivas, advirtió que “el resultado que está arrojando la minería es preocupante, considerando además que esta región se caracteriza precisamente por esa actividad”.

Orrego añadió que el escenario económico también está marcado por el alto nivel de cesantía en la región, lo que a su juicio exige “un liderazgo potente de parte del gobierno para que estas cifras empiecen a revertirse”.

En ese sentido, afirmó que existen proyectos de gran envergadura que aún permanecen detenidos a la espera de autorizaciones. “Hay proyectos que todavía están en carpeta esperando la luz verde para comenzar a activarse. Esa es netamente una situación de la que las reparticiones públicas involucradas deberían preocuparse, para que estos proyectos puedan empezar a ejecutarse”, indicó.

El dirigente del comercio también sostuvo que, aunque el Estado impulse medidas, la recuperación económica y laboral será lenta. “Empezar a generar empleo no es algo de corto plazo y el gobierno tiene que hacer algo porque también hay una reconversión respecto a la mano de obra”, explicó.

Finalmente, advirtió que el avance de la tecnología y la falta de empleo formal están empujando a muchas personas hacia la informalidad, por lo que pidió que las políticas públicas sean elaboradas considerando la visión de los sectores productivos. “El gobierno tiene que escuchar a los gremios y al empresariado, precisamente para que las medidas respondan a las necesidades reales que nosotros tenemos, y no imponer situaciones que pueden servirle a algunos, pero a otros no”, dijo.