XIMENA LINCOLAO PILQUIÁN, MINISTRA DE CIENCIAS
"Queremos que Chile sea conocido por sus cielos y por una industria astronómica propia”
En entrevista con Diario El Día, la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao Pilquián, detalló los ejes de la Agenda 2026–2030 de su cartera.
Además, tras una visita a los observatorios de AURA por el inicio de operaciones del Observatorio Vera C. Rubin, la secretaria de Estado abordó el posicionamiento de Chile en la vanguardia astronómica, el impulso de la inteligencia artificial, la urgencia de desburocratizar la ciencia y los avances en la reducción de la brecha de género en las carreras STEM.
-¿Está su cartera buscando alianzas específicas para posicionar a Chile como líder en investigación y estudios astronómicos?
“Sí, y partimos desde una posición privilegiada: Chile ya tiene alianzas estratégicas con los principales actores de la astronomía mundial y buscamos profundizar esas relaciones y aprovechar nuevas oportunidades para el país. El Observatorio Vera C. Rubin abre una oportunidad inédita, pues sus datos estarán disponibles para una comunidad global. La ciencia y las empresas chilenas estarán en primera fila para aprovecharlos, pero para eso necesitamos habilitar capacidad de cómputo para ellas.
Vamos a consolidar este liderazgo invirtiendo con continuidad y modernizando la institucionalidad que protege este patrimonio. Nuestra meta es que Chile sea conocido por sus cielos, pero también por una industria astronómica propia”.
-¿Qué piensa de los nuevos científicos y su forma de comunicar y educar, como Teresa Paneque que utiliza las redes sociales, por ejemplo?
“Las redes sociales son una herramienta muy efectiva para comunicar y Teresa Paneque demuestra que es posible mantener el máximo rigor científico y, al mismo tiempo, explicar conceptos complejos de manera sencilla, cercana y apasionante para un niño o una niña en cualquier rincón del país. Hoy la ciencia, la innovación y la tecnología avanzan de la mano y el conocimiento no debe quedarse solo en el laboratorio.
Para nuestro gobierno, quienes se dedican a la divulgación científica no son solo creadores de contenido, son aliados estratégicos. Además, se abre una etapa extraordinaria para esta labor. El Observatorio Rubin invita a cualquier persona del mundo a interactuar con sus datos y explorar un Universo dinámico, con estrellas pulsantes, supernovas y asteroides nunca antes observados.
Estos comunicadores serán fundamentales para que ese asombro llegue a cada sala de clases. Si queremos que Chile diseñe, desarrolle y construya el futuro tecnológico y la inteligencia artificial que impulsamos, necesitamos inspirar desde hoy a los profesionales del mañana, y la labor de estos jóvenes en redes sociales es una de las mejores formas de despertar esas vocaciones”.
-¿Cuáles son los pilares fundamentales de la estrategia del ministerio?
“Nuestra Agenda 2026–2030 se despliega en seis frentes de acción interconectados. El primero, es una gestión ágil, trazable y eficiente, con una simplificación profunda de los procesos de concursos y rendiciones en la ANID y el ministerio. El segundo, aborda la inteligencia artificial como infraestructura crítica, habilitando capacidad de cómputo, conectividad y centros de datos; basta pensar que solo Rubin generará unos diez terabytes de datos cada noche para dimensionar la oportunidad que Chile tiene por delante.
El tercero, se enfoca en impulsar la transferencia desde la investigación hacia la aplicación y la innovación, acelerando la creación de empresas de base científico-tecnológica. El cuarto, levanta motores de innovación regional, articulando ecosistemas multiactor basados en las ventajas y activos de cada territorio.
El quinto, es la globalización, con una mirada equilibrada de cómo Chile pasa de productor de materias primas a creador de valor. Y el sexto, apunta al talento para el futuro del trabajo, asegurando el desarrollo de habilidades digitales y la reconversión laboral a lo largo de toda la vida”.
- Desde el ministerio, ¿cómo están fortaleciendo áreas como la innovación tecnológica?
“Somos el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y entendemos que esta última puede ser científica o tecnológica. Ambas requieren cambios estructurales, incluidos marcos legales habilitantes, en los que ya estamos avanzando. En nuestros primeros cien días se aprobó la Ley de Transferencia Tecnológica, que, entre otras medidas, permite a las universidades estatales crear empresas a partir de sus desarrollos.
El siguiente paso será la Ley de Economía Digital, que facilitará la llegada de esas soluciones a las plataformas de venta globales con menos barreras. Contamos además con Startup Ciencia, una línea de financiamiento para emprendimientos de base científico-tecnológica y paralelamente impulsamos las condiciones habilitantes para que estas empresas puedan crecer y consolidarse en Chile, sin verse obligadas a salir del país para escalar".
¿Puede explicar la alianza con el BID que permitirá solucionar problemas a los municipios? ¿Se trata solo de soluciones tecnológicas o son temas más amplios?
“La Coalición de Ciudades por la Inteligencia Artificial, financiada por BID Lab, busca identificar y potenciar territorios con solidez institucional para diseñar, desplegar y escalar soluciones de vanguardia basadas en la gestión de datos y la inteligencia artificial. Esto marca el inicio de una nueva etapa en la modernización de los gobiernos locales. La gran fortaleza de esta alianza con 13 municipalidades pioneras, entre ellas La Serena y Coquimbo, es que pone la tecnología al servicio directo de las personas, convirtiendo a los municipios en zonas de innovación.
Este cambio cultural e institucional busca, en primer lugar, robustecer el ecosistema de innovación nacional, aumentando las startups que desarrollan productos SaaS (Software como Servicio) para municipios. Esto nos ayuda en dos frentes: primero, Chile debe desarrollar más software SaaS para competir mundialmente y segundo, permite que los municipios estén más cerca de las personas que el gobierno central y necesitan soluciones tecnológicas que ayuden a automatizar procesos complejos, reducir los tiempos de espera en trámites y procesar datos territoriales con transparencia, inclusión y una rigurosa responsabilidad ética.
Esto conversa perfectamente con nuestros pilares: entendemos la inteligencia artificial como infraestructura crítica y buscamos que lo que hoy se diseña y resulta exitoso en una comuna, mañana pueda escalarse para mejorar la calidad de vida de todos, y además nazcan unicornios SaaS desde Chile”.
-El mundo científico y los investigadores se han quejado de la burocracia y las dificultades a la hora de postular a concursos y recursos. ¿Cómo se agilizará eso?
“Estamos rediseñando los procesos y modernizando la forma en que gestionamos los concursos, aprovechando las herramientas tecnológicas disponibles. La inteligencia artificial nos permite simplificar procedimientos que fueron diseñados para otra época y con capacidades muy distintas a las actuales.
Hoy tenemos la oportunidad de hacerlos más ágiles, transparentes y eficientes, reduciendo la carga administrativa para que investigadores e investigadoras puedan dedicar más tiempo a generar conocimiento. Mi experiencia de 15 años en gestión pública y otros 15 años en el sector tecnológico en Estados Unidos, donde lideré procesos de modernización similares, nos entrega una base sólida para impulsar estos cambios”.