Fue un obsequio de España
Del homenaje al retiro: la historia de la estatua de Francisco de Aguirre
El monumento a Francisco de Aguirre fue instalado en La Serena en 1952, en la intersección de la avenida Francisco de Aguirre con la Ruta 5 Norte. La escultura representaba al conquistador español con armadura y buscaba simbolizar la herencia hispánica de la ciudad.
La obra fue donada por España y llegó a la capital regional en el marco del proceso de remodelación urbana impulsado ese mismo año bajo la dirección del arquitecto Óscar Prager.
En 2016, la estatua sufrió un acto vandálico que dañó gravemente la zona de la cabeza. Tres años más tarde, durante el estallido social de 2019, fue derribada de su pedestal, arrastrada hasta la Ruta 5 Norte e incendiada tras ser utilizada como barricada por manifestantes que rechazaban el legado colonial.
Actualmente, el pedestal de piedra caliza que la sostenía permanece vacío, convirtiéndose en un símbolo de los cambios en torno a la memoria patrimonial y urbana de La Serena. No obstante, la Municipalidad de La Serena ha anunciado que la escultura será reinstalada como parte del proyecto de recuperación de las estatuas de la avenida Francisco de Aguirre y de la remodelación integral de esta emblemática vía.