Tras responder observaciones

En agosto se retomaría la evaluación ambiental de la desaladora

Durante una reunión con autoridades regionales, el ministro de Obras Públicas, Louis de Grange, confirmó que el proyecto mantiene su cronograma y reiteró que la meta es que la planta entre en operación entre 2029 y 2030.
A fins de agosto se deberá retomar la evaluación ambiental de la desaladora, luego de que el MOP responda las observaciones formuladas al proyecto. (Foto: El Día)
A fins de agosto se deberá retomar la evaluación ambiental de la desaladora, luego de que el MOP responda las observaciones formuladas al proyecto. (Foto: El Día)
viernes 10 de julio de 2026

La tramitación ambiental de la planta desaladora para la conurbación La Serena-Coquimbo retomará su curso durante agosto, una vez que sean ingresadas las respuestas a las observaciones realizadas por los organismos públicos en el marco de la evaluación ambiental del proyecto.

Cabe recordar que en marzo pasado el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) accedió a la solicitud del MOP y acotó el plazo para responder al primer Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones, Rectificaciones y Ampliaciones (ICSARA), fijando como fecha límite el 31 de julio. Con ello, durante agosto el proceso volverá a avanzar dentro de la evaluación ambiental.

Cabe recordar que durante el proceso de evaluación ambiental, se formularon más de 700 observaciones al proyecto, las que deberán ser respondidas por el MOP.

En ese contexto, autoridades regionales sostuvieron una reunión con el ministro de Obras Públicas, Louis de Grange, para revisar la cartera de proyectos prioritarios para la Región de Coquimbo, instancia en la que la desaladora ocupó un lugar central debido a su importancia para el abastecimiento de agua y el desarrollo del futuro área metropolitana La Serena-Coquimbo.

Tras la cita, el secretario de Estado sostuvo que la infraestructura es una prioridad para el gobierno.

"La desaladora para dar agua potable no sólo a las familias, sino también al riego, es prioridad y el sistema de concesiones nos va a ayudar a empujar este gran proyecto", afirmó.

Desde el ejecutivo agregaron que la Dirección General de Concesiones continúa trabajando para reunir todos los antecedentes requeridos, manteniendo la planificación de que la planta pueda comenzar a entregar agua entre 2029 y, a más tardar, durante 2030.

El desafío del crecimiento


En ese escenario, el integrante de la comisión de Recursos Hídricos del Consejo Regional, Lombardo Toledo, valoró que el proyecto continúe avanzando, señalando que se trata de una obra estratégica para enfrentar la crisis hídrica y acompañar el crecimiento que experimentará la región.

"La desaladora es fundamental, no solamente para el Gobierno Regional y el Consejo Regional, sino también como una misión que tiene la actual administración, el Ministerio de Obras Públicas y la delegación presidencial. Es una iniciativa que tiene que dar sus frutos lo más pronto posible", sostuvo.

Asimismo, indicó que el Gobierno Regional ha destinado recursos para apoyar iniciativas vinculadas a la gestión hídrica en coordinación con la Dirección de Obras Hidráulicas, Vialidad, CONAF e INDAP, con el objetivo de mitigar los efectos de la escasez de agua tanto en el sector agrícola como en comunidades que aún no cuentan con Servicios Sanitarios Rurales.

En esa línea, Toledo recalcó que la desaladora será clave para responder al crecimiento de la Región de Coquimbo.

"La planta desaladora es muy importante para nosotros. Vamos a ser un área metropolitana y están llegando proyectos que requerirán agua para impulsar la economía. Es lo que ya han hecho Atacama y Antofagasta, cuyas plantas han permitido responder a las necesidades de la producción y también del consumo humano", afirmó.