Economía y salarios
51 horas de trabajo separan a Chile de los US$1.000
Chile se ubica como el país latinoamericano donde menos horas de trabajo se requieren para reunir US$1.000, pero la distancia con las economías más desarrolladas sigue siendo amplia.
Así lo revela un ranking elaborado por Visual Capitalist, con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y Our World in Data, que comparó 38 países según el tiempo promedio que necesita una persona para alcanzar dicho ingreso.
De acuerdo con el estudio, los trabajadores chilenos requieren 51 horas laborales para reunir US$1.000, cifra que ubica al país en el sexto lugar del listado general, empatado con Hungría, y como el mejor posicionado dentro de Latinoamérica.
Sin embargo, la diferencia con las economías que encabezan el ránking es significativa. En Luxemburgo e Islandia, los trabajadores necesitan apenas 16 horas para alcanzar el mismo monto, es decir, menos de un tercio del tiempo requerido en Chile.
El contraste también se observa dentro de la región. Colombia aparece como el país donde más horas se necesitan para llegar a los US$1.000, con un promedio de 86 horas, seguido por México con 78 horas y Costa Rica con 53 horas.
Según el análisis, las diferencias entre los países responden principalmente a factores asociados a la productividad laboral, los niveles salariales y las características de cada mercado del trabajo. Mientras algunas economías desarrolladas cuentan con sectores de alto valor agregado, mayor inversión en educación y sistemas productivos más eficientes, otros países enfrentan brechas relacionadas con informalidad laboral, menor acceso al capital y bajos niveles de capacitación.
En esa línea, el informe destaca que el crecimiento de la productividad es uno de los principales elementos que permite aumentar los ingresos y, al mismo tiempo, reducir la cantidad de horas necesarias para alcanzar determinados niveles de poder adquisitivo.
El académico del Departamento de Administración de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, José Luis Ruiz, explicó que el desafío para Chile está justamente en mejorar la calidad del empleo y elevar los salarios.
“Uno de los grandes desafíos que enfrenta la economía chilena es mejorar la calidad de los trabajos y los salarios de las personas”, señaló el especialista.
A su juicio, la diferencia con países más desarrollados se explica principalmente por las brechas de productividad existentes en la fuerza laboral chilena. “Los programas de capacitación y entrenamiento son claves para lograr este objetivo, junto con contar con las destrezas que se requieren para los puestos de trabajo”, afirmó.
Ruiz agregó que, si bien Chile suele liderar los ránkings dentro de América Latina, todavía mantiene una distancia importante frente a las principales economías de la OCDE, donde los niveles de productividad y remuneraciones son considerablemente superiores.
El desafío de reducir la brecha
Frente a la posibilidad de que Chile pudiera avanzar desde las actuales 51 horas necesarias para alcanzar US$1.000 hacia un escenario cercano a las 30 horas en la próxima década, el académico planteó que se trata de una meta posible, pero que requiere cambios estructurales.
“Este es un desafío que sin lugar a dudas tendría impactos positivos en el crecimiento económico si se logra mejorar la capacitación y la calidad de los empleos”, sostuvo.
En esa línea, explicó que aumentar la productividad permitiría mejorar los ingresos sin depender exclusivamente de una mayor cantidad de horas trabajadas. Para ello, apuntó a fortalecer la formación de capital humano y desarrollar competencias acordes con las nuevas necesidades del mercado laboral.
El ránking también muestra que la brecha no es exclusiva de América Latina. Países europeos como Grecia, República Checa, Eslovaquia, Portugal y Polonia también presentan mayores tiempos requeridos para alcanzar los US$1.000, pese a formar parte de economías desarrolladas o integradas a la Unión Europea.
En Estados Unidos, en tanto, el promedio llega a unas 22 horas, mientras que Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza se ubican entre los países con mejores resultados gracias a sus mayores niveles de productividad e ingresos.
A nivel latinoamericano, datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) muestran que la productividad por hora trabajada en la región aumentó 2,2% durante 2024. Chile registró un crecimiento de 3,3%, ubicándose entre los países con mejor desempeño relativo.
Así, aunque el país mantiene el liderazgo regional en términos de tiempo necesario para alcanzar ese nivel de ingresos, el desafío continúa siendo reducir la distancia con las economías más avanzadas, donde la productividad aparece como el factor determinante para mejorar los salarios y la calidad del empleo.