CLIMA MUNDIAL

El Niño "muy fuerte": 81% de probabilidad y se extendería hasta 2027

El Servicio Meteorológico de EE.UU. eleva al 81% la probabilidad de un El Niño “muy fuerte” que persista hasta 2027. ¿Qué implica esta prolongación?
lunes 13 de julio de 2026

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) de Estados Unidos actualizó sus proyecciones sobre el fenómeno de El Niño, incrementando significativamente la probabilidad de que se convierta en un evento “muy fuerte” y se extienda hasta el primer semestre de 2027. Esta nueva advertencia se basa en un informe publicado el 9 de julio, que corrobora estimaciones previas de algunos científicos sobre una posible intensidad superior a la habitual.

Según el NWS, existe un 81% de probabilidad de que El Niño alcance una fuerza “muy fuerte” entre octubre y diciembre de este año, lo que lo situaría entre los fenómenos más grandes registrados desde 1950. Esta cifra contrasta con la estimación inicial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que el 11 de junio había fijado en un 63% la probabilidad de un evento de alta intensidad.

Además de la fuerza, el NWS anticipa una duración prolongada. Los datos actuales sugieren que el fenómeno meteorológico se fortalecerá durante el resto del año, con un 97% de probabilidad de que persista hasta la primavera de 2027 (marzo a junio en el hemisferio norte). Esta extensión podría tener diversas implicaciones a nivel global y nacional.

El Dr. Francisco Lang, académico del Departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción (UdeC), había sido consultado previamente sobre las posibles consecuencias de un “Super El Niño”. Explicó que un evento de esta magnitud generaría una mayor cantidad de nubes en el Ecuador, lo que a su vez implicaría más precipitaciones. La Región de Coquimbo, por ejemplo, ha experimentado proyecciones de lluvias extendidas hasta la primavera en años anteriores debido a la influencia de El Niño, según informes de CEAZA.

A pesar de las proyecciones, el experto de la UdeC advirtió sobre la dificultad de predecir con exactitud el impacto a nivel nacional, dado que las condiciones han variado en eventos pasados. No obstante, señaló que “lo que esperamos es que haya mayor cantidad de precipitaciones en periodos cortos de tiempo, que están asociadas a los ríos atmosféricos y ese tipo de cosas”. Este aumento de precipitaciones contrasta con la preocupación por el alza de temperaturas, como la que se advirtió para el verano con El Niño.

La prolongación de El Niño hasta 2027, con una alta probabilidad de ser “muy fuerte”, plantea un escenario de mayor inestabilidad climática. Esto podría influir en las condiciones hídricas y ambientales del país durante un período extendido, obligando a monitorear de cerca los sistemas frontales y las variaciones de temperatura en diversas zonas, incluyendo la Región de Coquimbo, donde ya se han registrado temperaturas anómalas en el mar.