Sin descanso frente a la emergencia
El agotador despliegue de Norambuena y Manouchehri durante el sistema frontal
Mientras miles de familias enfrentaban inundaciones, aislamiento, cortes de caminos y la incertidumbre provocada por el sistema frontal que afectó a la Región de Coquimbo, dos figuras se han permanecido prácticamente de manera ininterrumpida en terreno: la alcaldesa de La Serena, Daniela Norambuena, y el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri.
Desde horas antes del inicio de las lluvias, ambos jefes comunales comenzaron a coordinar los dispositivos de emergencia de sus respectivos municipios. Sin embargo, a medida que las precipitaciones aumentaban y los daños se multiplicaban, las jornadas de trabajo se hicieron cada vez más extensas, llegando en algunos casos a prolongarse hasta la madrugada.
Recorridos por sectores afectados, reuniones de coordinación, supervisión de albergues, atención de vecinos damnificados y monitoreo permanente de las condiciones climáticas han sido parte de una rutina que prácticamente no ha dejado espacio para el descanso.
Una emergencia sin pausas
En La Serena, Daniela Norambuena reconoce que las últimas jornadas han sido las más exigentes desde que asumió la administración comunal.
“Desde el jueves prácticamente no he parado de trabajar. Todos estos días me he estado acostando cerca de las 05:00 de la madrugada y, a primera hora, ya estoy nuevamente operativa. Han sido muy pocas horas de descanso, porque mi prioridad ha sido atender cada una de las necesidades que esta emergencia ha generado en nuestros vecinos”, señaló.
La alcaldesa admite que, más allá del cansancio físico, la carga emocional ha sido uno de los aspectos más difíciles de enfrentar.
“Claramente he tenido ganas de llorar, pero he debido mantenerme fuerte. Escuchar los mensajes de personas o funcionarios pidiendo ayuda hace que se me parta el corazón y más al saber que hay personas fallecidas y otras que aún permanecen desaparecidas. Es una situación profundamente triste, y como municipio hemos hecho todo lo humanamente posible para proteger la vida de las personas”, sostuvo.
Llegar a los sectores aislados
La autoridad serenense explicó que una de las mayores complicaciones ha sido acceder a localidades rurales que quedaron prácticamente incomunicadas producto de los desbordes y daños en la red vial.
“Lo más difícil ha sido llegar a los sectores más aislados y anegados, como Islón, Condoriaco, La Laja y otros pueblos rurales que quedaron sin caminos transitables. También ha sido un enorme desafío responder en todos los puntos afectados por las inundaciones”, afirmó.
La emergencia también ha significado un importante sacrificio familiar pues, mientras la alcaldesa permanece desplegada en distintos sectores de la comuna, su madre ha debido asumir el cuidado de su hijo.
“Mi familia ha sido un apoyo fundamental. Mi madre se ha hecho cargo de mi hijo para que yo pueda estar completamente dedicada a esta emergencia. He estado yendo y viniendo, haciendo todo lo posible por estar presente donde más se necesita”, indicó Norambuena
Dormir media hora y seguir trabajando
Al otro lado de la conurbación, el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, ha vivido una situación similar.
Las extensas jornadas lo han llevado incluso a permanecer fuera de su hogar para mantenerse cerca de los centros de operaciones y de los puntos más afectados.
“Ayer pegué una pestañada, por lo menos un par de horas. Había dormido como cuatro horas y media, pero los otros días no. Dormía media hora sentado, como las gallinas”, relató.
El jefe comunal aseguró que el respaldo de su familia ha sido clave para enfrentar estos días.
“Yo siempre he mencionado que tengo una mujer que me acompaña en todos los desafíos y entiende todo lo que significa ser alcalde. Me mandaba mensajes de fuerza y ánimo, de todo lo que uno necesita en los momentos más difíciles”, comentó.
Funcionarios también afectados
Manouchehri destacó además el compromiso de los funcionarios municipales que han trabajado durante la emergencia pese a que muchos de ellos también sufrieron consecuencias directas por el temporal.
“Muchos tienen sus viviendas afectadas y han estado al pie del cañón ayudando a los vecinos y vecinas. Todos los que nos hemos puesto a disposición de esta emergencia lo hemos hecho con solidaridad y coraje, muchas veces dejando de lado incluso a nuestras propias familias”, afirmó.
El alcalde reconoció que, pese a las acciones preventivas adoptadas antes de la llegada del sistema frontal, la magnitud del fenómeno terminó superando las capacidades de respuesta disponibles.
Y aunque el cansancio se refleja en los rostros de ambas autoridades, al igual que sus colegas de las otras 13 comunas, la convicción de seguir adelante parece mantenerse intacta. Para ellos, la emergencia aún no termina y la prioridad sigue siendo la misma: llegar con ayuda a quienes más lo necesitan.