En la Región de Coquimbo

Lluvias dejaron más de 1.170 viviendas con daños mayores y 12 destruidas

Según el reporte de SENAPRED hay además, 20.298 viviendas con afectación menor a lo largo del territorio.
En Illapel se reportan alrededor de 30 viviendas con daños totales y cerca de mil inmuebles afectados por inundaciones, acumulación de barro, desprendimientos de cerros y caída de material rocoso. (Foto: Cedida)
En Illapel se reportan alrededor de 30 viviendas con daños totales y cerca de mil inmuebles afectados por inundaciones, acumulación de barro, desprendimientos de cerros y caída de material rocoso. (Foto: Cedida)
martes 28 de julio de 2026

La magnitud de los daños provocados por el reciente sistema frontal que afectó a la Región de Coquimbo sigue reflejándose en los balances que diariamente actualizan las autoridades.

Si bien la reposición de servicios básicos y la recuperación de caminos han mostrado avances durante los últimos días, la situación de las viviendas afectadas continúa siendo una de las principales preocupaciones en las distintas comunas de la región.

De acuerdo con el informe emitido este lunes por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), el evento dejó un total de 12.997 personas damnificadas y 337 albergadas. En materia habitacional, el reporte consigna 20.298 viviendas con  afectación menor,  1.170 presentan daños mayores y 12 fueron destruidas completamente.

Sin embargo, las cifras continúan en permanente actualización a medida que los equipos municipales y organismos técnicos avanzan en las evaluaciones en terreno. De hecho, varios municipios sostienen que la cantidad de inmuebles afectados podría ser considerablemente superior a la registrada hasta ahora.

Uno de esos casos es la comuna de Coquimbo, cuyo municipio estima preliminarmente que cerca de 20 mil viviendas podrían haber sufrido algún tipo de afectación, aunque el proceso de catastro aún se encuentra en desarrollo. Una situación similar se vive en Illapel, donde las autoridades comunales reportan alrededor de 30 viviendas con daños totales y cerca de mil inmuebles afectados por inundaciones, acumulación de barro, desprendimientos de cerros y caída de material rocoso.

Frente a este escenario, el seremi de Vivienda y Urbanismo, Pablo Cuadra, explicó que desde el inicio de la emergencia los equipos del Ministerio de Vivienda y Urbanismo se desplegaron en las zonas más afectadas para levantar información que permita orientar las ayudas.

“Inicialmente aplicamos la Ficha Uno, donde georreferenciamos los lugares con mayor afectación. Del mismo modo, los municipios ya iniciaron la aplicación de la Ficha FIBE, de las cuales 1.950 aplicadas, 450 corresponden a viviendas con daños de categoría cuatro y cinco, es decir, daños mayores o pérdidas totales”, señaló la autoridad.

Cuadra explicó que, una vez identificados los casos de mayor complejidad, se inicia una segunda etapa de evaluación técnica.

“Con esta información comenzamos la aplicación de la Ficha Dos, donde un equipo profesional del SERVIU visita a las familias para evaluar las alternativas de solución que correspondan según cada situación”, indicó.

Asimismo, el seremi confirmó que desde el nivel central se analiza una modificación normativa destinada a evitar que familias afectadas vuelvan a instalarse en sectores considerados de riesgo, especialmente aquellos expuestos a inundaciones, remociones en masa o desbordes de cauces.

Definición de ayudas

Desde el gobierno, en tanto, destacaron que el levantamiento de información constituye una herramienta fundamental para determinar las ayudas que se entregarán a las familias afectadas.

El seremi de Gobierno, Darwin Cortés, sostuvo que los balances preliminares dan cuenta de la magnitud de la emergencia habitacional que enfrenta la región.

La autoridad agregó que los municipios, con apoyo de la seremi de Desarrollo Social y Familia, ya han aplicado más de 2.100 fichas FIBE.

“Ese trabajo es clave porque nos permite conocer la realidad de cada familia y avanzar, con información objetiva, en la definición de los apoyos que el gobierno está disponiendo para enfrentar esta emergencia”, afirmó el seremi.

Cortés explicó además que una comisión liderada por la seremi de Vivienda y Urbanismo se encuentra revisando caso a caso para determinar dónde será necesario implementar soluciones habitacionales de emergencia y en qué sectores estas pueden instalarse de forma segura.

“Los albergues, por su parte, seguirán funcionando mientras existan familias que necesiten este apoyo. Como gobierno, nuestro compromiso es seguir acompañando a las personas afectadas y entregar respuestas oportunas, con responsabilidad y de acuerdo con las necesidades que se vayan verificando en cada territorio”, agregó el vocero.

Avances en Choapa

En la provincia más austral de la región las labores de evaluación y recuperación continúan concentradas en las comunas más afectadas por las lluvias y deslizamientos.

El delegado presidencial provincial, Cristian Rondanelli, informó que hasta la fecha los municipios han levantado 336 fichas FIBE. De ese total, seis corresponden a viviendas con destrucción total, 85 a inmuebles con daños severos y 245 a viviendas con afectación moderada.

La autoridad explicó que, tras el levantamiento inicial realizado por los municipios, equipos técnicos del SERVIU verifican en terreno los daños reportados para respaldar las futuras ayudas habitacionales.

Respecto de las personas que permanecen en albergues, Rondanelli indicó que la situación ha mejorado considerablemente en las últimas jornadas. Según detalló, Canela, Los Vilos e Illapel ya no registran personas albergadas, mientras que Salamanca mantiene solamente una familia en esta condición.

En paralelo, continúan los trabajos para recuperar la conectividad en sectores rurales afectados por cortes de caminos. Maquinaria de Vialidad, municipios y compañías mineras opera en diversos puntos de la provincia, permitiendo restablecer accesos hacia localidades como Mincha, Cerro Blanco y sectores interiores de Los Vilos y Canela.