Por incidentes en el Claro Arena
Duro castigo de la UC a cuatro hinchas de La Serena
El empate 3-3 entre Universidad Católica y Deportes La Serena, disputado el pasado fin de semana en el Claro Arena por la Liga de Primera, dejó un preocupante saldo disciplinario para los hinchas del elenco papayero. La dirigencia de Cruzados confirmó la aplicación del derecho de admisión a cinco asistentes, cuatro de ellos hinchas del conjunto serenense, quienes fueron identificados lanzando objetos al terreno de juego.
La medida, adoptada tras la revisión de las cámaras de seguridad y los informes elaborados luego del compromiso, impedirá que los cuatro seguidores de La Serena puedan ingresar a cualquier estadio del país durante los próximos seis años, una de las sanciones más severas que contempla este mecanismo para quienes protagonizan hechos que ponen en riesgo la seguridad en los espectáculos deportivos.
A ellos se suma un hincha de Universidad Católica, quien recibió una prohibición de ingreso por cuatro años luego de ser identificado por incitar a la violencia durante el desarrollo del compromiso.
Desde Cruzados explicaron que la decisión responde al compromiso de la institución con la seguridad de los asistentes al recinto de San Carlos de Apoquindo. "El Claro Arena es un espacio de respeto y nuestro llamado siempre es a no cometer actos que impliquen sanciones individuales o colectivas", señaló el club mediante un comunicado oficial.
La institución agregó que "en el partido del pasado sábado, entre Universidad Católica y Club Deportes La Serena, se produjeron situaciones que implicaron sanciones a cinco hinchas con la aplicación del Derecho de Admisión a recintos deportivos".
Asimismo, precisó que "la medida comunicada recae en cuatro hinchas de Club Deportes La Serena y uno de Universidad Católica, respondiendo a nuestro compromiso institucional para velar siempre por la seguridad de todos quienes asisten al Claro Arena".
La resolución constituye una nueva señal de endurecimiento de las medidas contra la violencia en los estadios, apuntando a sancionar de manera directa a quienes incurran en conductas que alteren el normal desarrollo de los espectáculos deportivos y comprometan la seguridad de jugadores, árbitros e hinchas.