SALUD PÚBLICA

Dra. Villarroel: "Inducen síntomas depresivos y crisis de pánico"

Médicos del HCUCH alertan sobre los peligros de combinar bebidas energéticas con alcohol, una práctica que enmascara la ebriedad e incrementa
sábado 01 de agosto de 2026

Médicos del Hospital Clínico de la Universidad de Chile (HCUCH) alertan sobre los graves efectos de combinar bebidas energéticas con alcohol, una práctica que puede inducir síntomas depresivos, crisis de pánico y, en casos extremos, ideación suicida, especialmente en jóvenes.

Las bebidas energéticas contienen estimulantes como cafeína, azúcar, guaraná, taurina y ginseng. La Dra. Ana Claudia Villarroel, diabetóloga y nutrióloga del HCUCH, explica que la cantidad de cafeína equivale a "cuatro shots de espresso", lo que anula los neurotransmisores que inducen la relajación. El alto contenido de azúcar también impacta el sistema dopaminérgico, generando una dependencia a la estimulación artificial, según la especialista.

El consumo de estos productos puede liberar adrenalina y noradrenalina, alterando la respuesta natural del cuerpo al estrés. El Dr. Alfredo Parra, médico internista del HCUCH, advierte que el uso excesivo trae complicaciones cardiovasculares y que, en contextos de actividad física, favorece la deshidratación, insomnio crónico y trastornos digestivos.

“En mentes susceptibles, como las de los jóvenes, estas bebidas pueden inducir síntomas depresivos, crisis de pánico e incluso ideación suicida”.

La combinación de alcohol y bebidas energéticas es particularmente peligrosa. Si bien se busca prolongar la euforia y enmascarar los efectos depresores del alcohol, sus acciones antagónicas representan un riesgo mayor. El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, mientras que las energéticas son estimulantes.

El Dr. Parra subraya el “riesgo de enmascaramiento”, donde las personas perciben que beben menos alcohol de lo real. Estudios muestran un consumo de alcohol hasta un 30% mayor al mezclarlo con energéticas, lo que incrementa la probabilidad de conductas de riesgo, como conducir bajo los efectos del alcohol.

Además, esta mezcla "potencia los efectos que se pueden producir a nivel cardiovascular y hepático", explica el internista, generando más arritmias, episodios de fibrilación auricular, taquicardia e intoxicación hepática. La deshidratación también se agrava, elevando los riesgos para la salud de quienes optan por esta combinación.