CAMBIA EL ESCENARIO HÍDRICO EN LA PROVINCIA
Embalses del Limarí multiplican casi por siete sus reservas tras los sistemas frontales
Por: Martha Hecherdorsf
En menos de tres semanas, los sistemas frontales registrados desde mediados de julio cambiaron de manera significativa el escenario hídrico de la provincia del Limarí. Los cuatro embalses del territorio pasaron de almacenar 66,57 a 459,14 millones de metros cúbicos, tras recibir un aporte conjunto de 392,57 millones.
De acuerdo con el Informe Hidrometeorológico de la Dirección General de Aguas (DGA), elaborado con registros actualizados hasta las 07:00 horas de este sábado 1 de agosto, Recoleta alcanzó el 100% de su capacidad, Cogotí llegó al 97%, Valle Hermoso al 52% y La Paloma al 29%.
El mayor incremento en términos de volumen se registró en La Paloma. El principal embalse de la provincia pasó de 36,13 a 219,55 millones de metros cúbicos, incorporando 183,42 millones durante los últimos eventos. Pese al aumento, mantiene un amplio margen disponible, debido a que su capacidad máxima alcanza los 750 millones.
Cogotí, en tanto, aumentó desde 14,94 a 131,95 millones de metros cúbicos, mientras Recoleta pasó de 10,42 a 97,20 millones y completó su capacidad. Valle Hermoso, ubicado en la comuna de Combarbalá, subió desde 5,08 a 10,44 millones de metros cúbicos.
“SIETE VECES LO QUE TENÍAMOS HACE 15 DÍAS”
El académico de la Universidad de La Serena y director del Laboratorio PROMMRA, Pablo Álvarez, explicó que el cambio responde al efecto acumulado de los frentes que han afectado a la región y no únicamente a las últimas precipitaciones. Según detalló, La Paloma, Recoleta y Cogotí almacenaban alrededor de 63 millones de metros cúbicos a mediados de julio. Después del primer gran evento subieron a cerca de 404 millones y actualmente bordean los 450 millones.
“Los 450 millones son un volumen importante que nos saca de la condición en la que estábamos. Tenemos casi siete veces lo que teníamos hace 15 días atrás”, sostuvo.
Álvarez explicó que la relevancia de las lluvias estuvo también en su distribución, debido a que alcanzaron de manera abundante distintos puntos del territorio. “Estos eventos han sido muy relevantes en términos del total de agua caída y también de su distribución”, comentó.
“La totalidad del territorio estaba sometida a una condición de déficit hídrico muy importante y por lo tanto, las precipitaciones van aportando de manera distribuida en los distintos territorios. Agua para los sectores de secano, para la vegetación nativa y caudales en quebradas que llevaban mucho tiempo sin escurrir”.
Este comportamiento permitió que el agua no solamente llegara a los embalses, sino que también beneficiara a los sectores de secano, a la vegetación nativa y al estado hídrico general de las cuencas.
A este escenario se suma la nieve acumulada en la cordillera, que podría continuar generando aportes durante los próximos meses. El académico indicó que su comportamiento dependerá de las temperaturas y de la forma en que avance el derretimiento durante agosto, septiembre y la primavera.
MEJORES PERSPECTIVAS PARA EL RIEGO
Desde la Junta de Vigilancia del Río Limarí, Río Grande y sus Afluentes, su vocero, Roberto Vega Alcayaga, valoró el incremento de las reservas y sostuvo que la disponibilidad actual permitiría proyectar mejores condiciones para la próxima temporada agrícola.
“Sería un año normal en cuanto a riego”, señaló Vega, quien calificó las precipitaciones como un alivio para la cuenca y afirmó que el panorama hídrico de la provincia cambió favorablemente.
Aunque las cifras representan una recuperación relevante, todavía no permiten afirmar que la sequía haya terminado. La Paloma, que concentra la mayor capacidad de almacenamiento de la provincia, permanece en 29%, mientras la definición de las dotaciones para los regantes deberá realizarse una vez consolidado el balance hídrico. El nuevo escenario, sin embargo, entrega una perspectiva considerablemente más favorable para el abastecimiento de agua y la actividad agrícola en el Limarí.