POLÍTICA
UDI: dieta a expresidentes se pagaría solo desde los 65 años
La bancada de la UDI anunció que en septiembre reingresará un proyecto de reforma constitucional para modificar el pago de la dieta a expresidentes. La propuesta busca que este beneficio se entregue únicamente al alcanzar la edad legal de jubilación, estableciendo los 65 años para hombres y 60 años para mujeres, a diferencia del sistema actual que permite el acceso inmediato al dejar el cargo.
Esta decisión surge tras la controversia generada por una publicación en redes sociales del exmandatario Gabriel Boric, donde compartió una entrevista con descalificaciones hacia el presidente José Antonio Kast. Los diputados Sergio Bobadilla y Eduardo Cretton, impulsores de la iniciativa, confirmaron que volverán a presentarla.
El proyecto fue rechazado en septiembre de 2025 en la Cámara de Diputadas y Diputados al no alcanzar el quórum necesario. Con 78 votos a favor, la propuesta no logró el respaldo exigido para avanzar y fue archivada. Según el reglamento legislativo, una iniciativa de este tipo solo puede reingresar un año después de su rechazo, plazo que se cumple este mes de septiembre.
En una declaración pública, los parlamentarios gremialistas argumentaron que,
“en medio de la actual emergencia laboral que enfrenta nuestro país y la estrechez fiscal que heredamos tras el irresponsable manejo de las finanzas públicas durante la administración anterior, resulta de toda lógica que la dieta de los expresidentes de Chile se pague desde la edad legal de jubilación”.
Los diputados también criticaron directamente a Boric, señalando que
“quien recibe una dieta que es financiada con los impuestos de todos los chilenos tiene el deber de contribuir con el respeto a nuestras instituciones y mantener siempre un estándar republicano, independiente del cargo que haya ocupado”.
Esta declaración subraya la preocupación por la conducta del expresidente a pocos meses de dejar el cargo.
Asimismo, los legisladores de la UDI manifestaron su inquietud por que Boric
“haya vuelto a caer en las mismas prácticas que marcaron buena parte de su trayectoria como dirigente estudiantil y como parlamentario, recurriendo nuevamente a las descalificaciones”.
Hicieron hincapié en que el respeto hacia los expresidentes debe ser recíproco y que su comportamiento debe ser acorde a la investidura que ostentaron.
La bancada concluyó que no se deben normalizar este tipo de conductas y reafirmó la importancia de que quienes han ocupado la máxima magistratura del país mantengan un comportamiento prudente y republicano, acorde a la relevancia del cargo ejercido. Este nuevo intento de reforma reactiva el debate sobre los beneficios a expresidentes y el estándar de conducta que se espera de ellos.