A MÁS DE DOS SEMANAS DEL INCIDENTE
Los otros afectados: Vecinos de Sindempart aún esperan respuestas tras la caída de la grúa
Por Romina Onel.
Durante las primeras horas del sistema frontal que, según las autoridades y especialistas, se convirtió en el más intenso registrado en la Región de Coquimbo en las últimas décadas, los vecinos de Sindempart -al igual que el resto de los habitantes de la región- enfrentaban la preocupación por las intensas lluvias y las fuertes ráfagas de viento.
Sin embargo, nada los preparó para el estruendo que provocó el desplome de una grúa pluma desde un edificio en construcción de la empresa constructora Ingevec, emergencia que transformó en segundos un tranquilo sector residencial en una escena de destrucción.
Aunque dos viviendas y tres vehículos recibieron el impacto directo, el accidente también marcó profundamente a quienes viven en los alrededores. Residentes del barrio relataron que el ruido los hizo pensar inicialmente en un trueno o una explosión, hasta que al salir de sus casas se encontraron con vehículos aplastados, estructuras destruidas y un amplio operativo de emergencia.
A más de dos semanas del hecho, el impacto sigue presente entre quienes fueron testigos de la emergencia. El temor de que una situación similar pueda repetirse, la preocupación por las medidas de seguridad en las obras en altura y la convicción de que todo pudo terminar en una tragedia mucho mayor forman parte del sentir de una comunidad que aún intenta asimilar uno de los episodios más impactantes que dejó el histórico sistema frontal.
Con respecto a esto, la Presidenta de la Junta de Vecinos Sol del Pacífico, Patricia Martínez señaló que “el barrio se afectó por la falta de luz eléctrica, por los postes dañados, pero lo demás no ha sido tan grave, gracias a Dios no pasó nada, además el ministro se comprometió en ayudar y todo y me parece que lo está haciendo”.
Sin embargo, Martínez cuestionó el actuar de la empresa a cargo de la obra, ya que “esto se había anunciado hace rato, entonces ellos tenían que haber visto eso bien, porque trabajan con grúas grandes, las que pasan por encima de las casas”.
Sumado a esto, la Presidenta adelantó que los vecinos buscarán plantear sus inquietudes a la constructora.
“Esperamos que el tiempo mejore y se mantenga así, para poder reunirnos, porque los vecinos están disconformes y sé que hay algunos que quieren organizarse”, añadió.
Falta de mitigación
Por su parte, Juan Bustamante, un vecino que vive hace 15 años en la calle Ramón del Valle -justo al frente de una de las casas afectadas- relató que “nunca antes habíamos visto algo así, y yo entiendo que la construcción de edificios es parte del progreso, pero es imperativo que se tomen los resguardos necesarios, porque la seguridad es lo principal, no solo de los trabajadores, sino que también de quienes vivimos aquí”.
“Aquí faltan mitigaciones de toda índole, porque siguen construyendo, usan gruas y nos las afirman bien, tampoco hacen obras para aumentar el caudal de los alcantarillados y resulta que todos los años, con la llegada de turistas o cuando llueve, todo esto colapsa”, enfatizó.
En cuanto a la respuesta tras la emergencia, el vecino recalcó que “los trabajadores de la empresa de energía eléctrica trabajaron toda noche, así que solo estuvimos sin luz desde las 4 de la tarde hasta las 6 de la mañana, pero las empresas de telefonía y cable son un chiste, repusieron el servicio 15 días después”.
“La constructora ha ofrecido de todo, y por lo que sé cumplieron con reemplazar los 3 autos dañados, que fueron pérdida total, lo que es imperativo, porque aquí la locomoción es pésima, pero el tema de las reparaciones es otra historia. Los maestros vienen, se dan vueltas, y salvo el techo que pusieron en una de las casas afectadas, no se ven avances. Se demoraron 15 días en reparar la reja de mi vecino de al lado, y ni siquiera la han pintado”, lamentó.
Otra vecina de la misma calle, sostuvo que “hay dos postes al lado de la casa afectada que están sin luz, y hay uno que ni siquiera le han puesto el foco. Además en uno de los postes que se cayó, hay un socavón donde cambiaron un poste que supuestamente estaba suelto”.
“Espero que la constructora se preocupe más y venga a avanzar con esto, porque es bien molesto para nosotros los vecinos tener esa casa ahí abandonada, en términos de seguridad, al menos deberían contratar personas que vigilen los inmuebles que fueron dañados”, agregó.
Por otra parte, un vecino que vive en la calle Carlos Condell -en las cercanías del inmueble afectado- comentó que “por culpa de esto, estamos sin internet, porque derribaron los postes y las empresas de comunicaciones se hacen las desentendidas, pero con el temporal muchos de nosotros hemos estado en teletrabajo y los niños con sus estudios online”.
“Llevo casi 30 mil pesos extras gastados en puros datos móviles, para poder trabajar. Fuimos a la constructora a consultar, para ver si nos podían dar una solución, dijeron que vendrían, pero no lo han hecho y nadie nos dice nada”, reclamó.
Ahondando en esto, el vecino hizo hincapié en que “por supuesto que se entiende que se preste ayuda a los vecinos mayormente afectados, es lo que corresponde, pero a los demás, que hemos sido afectados indirectamente, nadie nos dice nada y seguimos sin internet”.
Cabe agregar que la familia que vive en la casa destruida en la calle Ramón del Valle prefirieron no emitir comentarios al respecto de esta situación y al cierre de esta edición no fue posible contactar a los miembros de la otra familia afectada.