De la sequía al temporal

Muerte de animales agrava la crisis ganadera regional

La falta de conectividad, la nieve en la cordillera y la ausencia de alimento mantienen en riesgo al ganado, principalmente caprino, en distintos sectores de la Región de Coquimbo. Aunque aún no existe un catastro definitivo, sólo en Monte Patria ya se contabilizan más de dos mil animales muertos y las autoridades advierten que la cifra podría seguir aumentando.
Tras el temporal, la mortandad de animales abre un nuevo frente para la ganadería regional.
Tras el temporal, la mortandad de animales abre un nuevo frente para la ganadería regional.
domingo 02 de agosto de 2026

Durante más de quince años, la principal amenaza para la ganadería de la Región de Coquimbo fue la sequía. La escasez de lluvias obligó a miles de crianceros a reducir sus rebaños, vender animales e incluso abandonar una actividad que por generaciones ha sido parte de la identidad rural del territorio.

Sin embargo, cuando finalmente llegaron las precipitaciones, el problema cambió de rostro. Los sucesivos sistemas frontales que azotaron la región dejaron ríos desbordados, caminos destruidos, localidades completamente aisladas y una compleja situación para cientos de familias dedicadas a la crianza de ganado, especialmente caprino.

Hoy, el agua que durante años hizo falta se transformó en un obstáculo para llegar hasta los animales. En sectores de precordillera y cordillera, la nieve cubrió extensas zonas de pastoreo, mientras que en los valles los caminos continúan interrumpidos, impidiendo el traslado de alimento para los rebaños. A ello se suma que muchas familias aún permanecen aisladas y los esfuerzos de emergencia han debido concentrarse, prioritariamente, en asegurar el abastecimiento de alimentos y agua para las personas.

Las consecuencias ya comienzan a evidenciarse. En Monte Patria, una de las comunas más golpeadas por el sistema frontal, el municipio reconoce que el panorama es crítico y que el número de animales fallecidos podría aumentar conforme se recupere la conectividad.

El alcalde Cristian Herrera explica que el primer balance realizado hace una semana ya mostraba una situación preocupante. "Hicimos un primer catastro, sin poder llegar a todos los sectores, y ya teníamos sobre 2.000 animales muertos. Y seguimos sin poder llegar a muchos sectores", señala.

La autoridad comunal indica que durante estos días los equipos de emergencia han logrado acceder únicamente por vía aérea a algunas localidades completamente aisladas. Sin embargo, el objetivo de esos operativos ha sido resguardar la vida de las personas.

"Hemos llegado con helicópteros a algunos sectores que estaban aislados, pero sólo con alimentos para las personas. No hemos trasladado en ningún minuto alimento para el ganado caprino", añade Herrera.

Según el alcalde, uno de los principales problemas se concentra en la alta cordillera. Las abundantes nevadas cubrieron completamente las zonas donde habitualmente pastorea el ganado, dejando a los animales sin posibilidad de alimentarse.

"La dificultad se da porque hay nieve en la cordillera y eso hace que no haya pasto, sólo aparezca nieve. Entonces la mortandad se debe a las condiciones climáticas y principalmente a la falta de alimento para el ganado caprino", afirma.

Por ello, insiste en que una de las principales urgencias es recuperar la conectividad terrestre. "Hemos intentado ver alguna opción para trasladar alimento mediante helicóptero, pero no ha sido posible. Aquí lo que pedimos urgentemente es que Vialidad pueda habilitar los caminos hacia Campanario y Cárcamo para poder llegar con alimento para los animales de estas familias”, indica el alcalde de Monte Patria.

LA URGENCIA ES EL FORRAJE

Desde la Seremi de Agricultura reconocen que todavía es imposible establecer una cifra regional sobre la cantidad de animales muertos. Ello porque numerosos sectores productivos permanecen sin acceso y los equipos continúan ingresando a medida que se rehabilitan los caminos.

El seremi de Agricultura, Vicente Cortés, explica que actualmente se trabaja en un levantamiento permanente de información. "Actualmente contamos con un catastro preliminar de las afectaciones, el cual se actualiza diariamente a medida que avanzan las labores de conectividad y se recupera el acceso a los distintos sectores productivos."

En paralelo, indica que comenzó la aplicación de la Ficha de Afectación Silvoagropecuaria, instrumento que permitirá determinar con mayor precisión el daño sufrido por agricultores y crianceros. "Esta es una herramienta que nos permitirá contar con información más detallada para focalizar de mejor manera las ayudas hacia los productores afectados."

A ello se suma el trabajo que desarrolla INDAP con sus usuarios para dimensionar las pérdidas y activar los distintos mecanismos de apoyo.

Aunque todavía se trabaja en cuantificar las pérdidas económicas, las autoridades coinciden en que el principal desafío inmediato es evitar que continúe aumentando la mortandad de animales. Por ello, el Ministerio de Agricultura ya gestiona el envío de alimento para ganado hacia la Región de Coquimbo.

"Estamos gestionando la llegada de forraje a la región y esperamos poder iniciar las entregas prontamente, para dar respuesta a uno de los mayores requerimientos luego de este sistema frontal, que es la alimentación animal", sostiene el seremi Vicente Cortés.

La situación preocupa especialmente porque muchas familias dependen casi exclusivamente de la crianza de cabras, ovejas, bovinos, equinos y otros animales para generar ingresos. Después de años enfrentando una de las sequías más prolongadas del país, el temporal abrió una nueva amenaza para el mundo rural. No la falta de agua, sino la imposibilidad de acceder a los animales y alimentarlos.

Mientras continúan las labores para recuperar la conectividad en los sectores más aislados de la región, el destino de miles de animales dependerá de que el alimento llegue antes de que las condiciones climáticas vuelvan a pasarles la cuenta.