VÍAS CON HISTORIA

La trayectoria del icónico tren que unió La Serena y Coquimbo

El tren de carga de metales y también de pasajeros marcó a varias generaciones, iniciando su recorrido en 1862.
El tren, ahora solo de carga de minerales, continúa vigente y circula entre La Serena y Coquimbo. La antigua estación de La Serena también sigue en pie.
El tren, ahora solo de carga de minerales, continúa vigente y circula entre La Serena y Coquimbo. La antigua estación de La Serena también sigue en pie.
jueves 01 de octubre de 2026

El 21 de abril de 1862 marcó un hito en el desarrollo socioeconómico de la Región de Coquimbo. En aquella jornada comenzó a funcionar oficialmente el ferrocarril entre La Serena y Coquimbo, conectando de forma directa a la capital regional con el principal puerto de la zona.

El nacimiento de esta ruta férrea de aproximadamente 13 kilómetros respondió al dinamismo del empresario minero Charles Lambert, quien requería un medio eficiente para transportar el cobre procesado desde su fundición y las minas de El Brillador hacia el puerto. En sus inicios, la estación terminal en La Serena se ubicó en las cercanías de la calle San Francisco (actual Eduardo de la Barra), contando con una infraestructura básica y modesta para la recepción de pasajeros.

Durante el siglo XX, el sistema ferroviario experimentó una notable expansión. La red se extendió hacia el interior con el recordado Tren Elquino, que conectó La Serena con Vicuña y Rivadavia. Este servicio se convirtió en la arteria vital de la zona, trasladando a diario a trabajadores, estudiantes, familias y diversa carga comercial.

En 1944, en el marco del Plan Serena, se construyó el tradicional edificio de la Ex Estación de Trenes de La Serena, un referente arquitectónico que modernizó el paisaje urbano de la ciudad.

El servicio regular de pasajeros y carga llegó a su fin en 1975, cerrando un ciclo dorado de conectividad regional. Sin embargo, su legado patrimonial permanece activo.

A pesar del cese del transporte de pasajeros, la huella ferroviaria sigue viva en la conurbación a través del Ferrocarril de El Romeral de la Compañía Minera del Pacífico (CMP), el cual continúa trasladando mineral de hierro desde los yacimientos hasta el puerto de Guayacán, manteniendo encendida la tradición minera del tren coquimbano.