Tras colapso por temporal

Río Hurtado: vecinos exigen participación en futuras obras viales

La Unión Comunal de Juntas de Vecinos hizo un balance de la emergencia que mantiene a localidades aisladas y relevó la urgencia de rediseñar la infraestructura pública de la mano de la comunidad. Ante la lentitud en la reposición de servicios, los habitantes apuestan por la "autonomía familiar" con generadores y antenas satelitales.
La comuna busca recuperar cierta normalidad, exigiendo soluciones viales definitivas.
La comuna busca recuperar cierta normalidad, exigiendo soluciones viales definitivas.
domingo 02 de agosto de 2026

Por Estefanía González.

Tras el devastador sistema frontal que azotó a la Región de Coquimbo, dejando precipitaciones que superaron los 250 milímetros en la cordillera, la comuna de Río Hurtado continúa enfrentando un complejo escenario.

A los severos daños agrícolas y los prolongados cortes de servicios básicos que afectaron a cientos de familias, se suma el colapso estructural de las vías de conectividad, lo que ha impulsado a los dirigentes sociales a alzar la voz.

Allan Ramírez, presidente de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Río Hurtado, destacó que si bien la organización ciudadana previa fue clave para enfrentar los embates del clima, el problema de fondo radica en la infraestructura mayor a cargo de las Instituciones y los gobiernos locales y regional. "Nosotros, los vecinos, tenemos que ser incorporados en el diseño de las obras públicas aportando nuestros datos históricos. También debemos ser incluidos durante el desarrollo de los proyectos para evaluar la calidad con la que se están ejecutando, y en las evaluaciones finales. Ese es el rol que exigimos tener", enfatizó Ramírez.

El dirigente contrastó la situación de obras que soportaron bien el caudal, como el badén de la localidad de El Puerto, con aquellas que cedieron ante la fuerza del agua debido a "soluciones no encontradas", como la destrucción de la conectividad en Pichasca y el colapso recurrente del puente de Samo Alto, capital comunal, el cual volvió a ceder durante las últimas lluvias tras reparaciones de mitigación.

Organización vecinal: La primera línea ante la emergencia

Pese a que los pronósticos iniciales estimaban tres días de lluvias, el evento se extendió por cinco jornadas. Ante esto, la prevención de las juntas de vecinos fue vital. "Sugerimos a todas las juntas de vecinos que conformaran comités locales de emergencia antes del temporal. Instalamos un protocolo de reacción en asamblea, en coordinación con Carabineros, bomberos, centros de salud y los colegios para mitigar el impacto", detalló el presidente de la Unión Comunal.

Sin embargo, el aislamiento geográfico se agravó por la caída masiva de los servicios de electricidad, agua potable y telecomunicaciones. Según comentó Ramírez, hay sectores que estuvieron hasta 11 días sin luz, agua ni señal telefónica. Para combatir la angustia de la incomunicación, la comunidad se organizó utilizando los recursos de los recintos educacionales: Conexión satelital de emergencia: En Pichasca, se abrió la escuela local para que los vecinos pudieran usar el internet satelital de Starlink del recinto.

"Se entregó un servicio comunitario para conectar a las familias que estaban muy desesperadas. Entraban grupos de cinco personas cada 10 minutos porque había una fila enorme", relató el dirigente, explicando que incluso hoy los servicios no están 100% operativos.

“Ahora mismo tenemos señal parcial telefónica, tenemos electricidad felizmente, hemos estado encima de la gente de la CGE para que realice su labor. Lo que no tengo en el sector de Pichasca es agua, el APR está funcionando muy lento todavía para reaccionar, lo que se debe a condiciones locales”.

Apoyo logístico y preparación para el futuro

Actualmente, el municipio, Bomberos, las Fuerzas Armadas y Vialidad continúan trabajando en distintos frentes para reconectar sectores que se mantienen aislados como San Pedro, Caracoles y Peñaflor. Mientras a las zonas cercanas a la ruta troncal se está accediendo a pie, el abastecimiento de los sectores de secano más inaccesibles se ha tenido que realizar vía helicóptero.

Mirando hacia el futuro y asumiendo que estos eventos climáticos extremos seguirán ocurriendo, los habitantes de Río Hurtado han comenzado a adaptar sus hogares. "Se está fortaleciendo la autonomía por vivienda. Muchos vecinos están accediendo a antenas Starlink para tener señal, comprando estanques para guardar agua y adquiriendo grupos electrógenos para tener electricidad. Esa es la preparación para una familia campesina hoy: tener herramientas de emergencia ante lo que viene", concluyó Allan Ramírez.

Con el retorno paulatino a clases programado para este lunes, la comuna busca recuperar cierta normalidad, exigiendo soluciones viales definitivas que no vuelvan a ceder ante el cauce del río.

“Los problemas más complejos son los de comunicación, porque se cae la señal y las radios que existen son precarias. Los problemas de los cortes de camino por las quebradas son múltiples y tenemos que trabajar en distintos frentes”, sostuvo el dirigente, señalando que la demanda de soluciones sale de nosotros, de las organizaciones de vecinos.