En más de un siglo de historia
Solo en cinco ocasiones se ha suspendido La Pampilla
Con más de un siglo de historia, La Pampilla de Coquimbo se ha consolidado como una de las celebraciones de Fiestas Patrias más importantes de Chile, reuniendo cada septiembre a cientos de miles de visitantes provenientes de distintos puntos del país. Sin embargo, pese a su arraigo y continuidad, la tradicional festividad ha debido suspenderse en cinco oportunidades debido a hechos excepcionales.
La primera suspensión ocurrió en 1973, pocos días después del golpe de Estado del 11 de septiembre. El estado de sitio y las restricciones impuestas en todo el país impidieron la realización de la tradicional celebración, marcando la primera interrupción de la fiesta desde que existen registros modernos.
Más de cuatro décadas después, en 2015, un terremoto de magnitud 8,4 y el posterior tsunami que afectaron a la Región de Coquimbo durante la inauguración de la Pampilla obligaron a modificar completamente la programación. El espectáculo artístico fue suspendido y el evento se transformó en una versión solidaria para ir en ayuda de los damnificados. Si bien el recinto permaneció abierto y se mantuvieron algunas actividades, esa edición es considerada una de las interrupciones más significativas en la historia de la festividad.
La tercera suspensión llegó en 2020, cuando la pandemia de covid-19 obligó a cancelar la fiesta como parte de las medidas sanitarias implementadas en todo el país para evitar aglomeraciones. Fue la primera vez que la emergencia sanitaria impedía la realización del evento.
Al año siguiente, en 2021, la Pampilla volvió a ser suspendida. A las restricciones derivadas de la pandemia se sumó el complejo escenario financiero que enfrentaba la municipalidad de Coquimbo, por lo que los recursos fueron destinados a asegurar servicios básicos para la comuna.
Finalmente, en 2022, la tradicional celebración tampoco pudo realizarse, convirtiéndose en el tercer año consecutivo sin Pampilla. La decisión fue atribuida a la combinación de factores sanitarios que aún persistían y las dificultades presupuestarias del municipio, que optó por priorizar otras necesidades comunales. La fiesta regresaría recién en 2023, recuperando su programación artística y convocando nuevamente a cientos de miles de asistentes.
Ahora, dada la emergencia ocasionada por el temporal, el municipio de Coquimbo decidió suspender una vez más esta festividad para poder destinar los más de $1.800 millones que se tenían presupuestados a la reconstrucción de la comuna.