referentes de la gastronomía nacional
Helado de ostión corona a joven coquimbano como campeón nacional de heladería
Ignacio Labbé Sagastibelza, estudiante de gastronomía de 21 años y oriundo de Coquimbo, volvió a situar a la Región de Coquimbo entre los referentes de la gastronomía nacional al coronarse campeón de la Copa de Heladería Jóvenes Talentos 2026, organizada por LATAM Bajo Cero.
La gran final de la competencia se desarrolló el pasado sábado 1 de agosto en Santiago, donde Ignacio, acompañado por el chef instructor Mario Arancibia Barraza, presentó una creación que rindió homenaje a su historia familiar y a los productos nobles de la Región de Coquimbo.
El joven llegó a vivir a Coquimbo cuando tenía apenas 15 días de vida y creció profundamente ligado al mar, a sus productos y a las reuniones familiares alrededor de una mesa. Fue precisamente en ese entorno donde nació una pasión que, años más tarde, lo llevaría a cambiar la ingeniería por la gastronomía.
Aunque inicialmente decidió estudiar Ingeniería en la Universidad Técnica Federico Santa María, después de dos años comprendió que su verdadera vocación estaba en la gastronomía. Con el respaldo de su familia, en 2025 ingresó al Instituto Culinary de Viña del Mar, una decisión que muy pronto confirmó que había seguido el camino correcto. Ese mismo año, junto a su compañera Carla Rojas Bravo y el chef instructor Angello Jeraldino Gaubert, obtuvo el primer lugar en la Copa Culinaria Carozzi Junior 2025.
Impulsado por ese primer triunfo nacional, este año decidió asumir un nuevo desafío. Para la Copa de Heladería Jóvenes Talentos presentó una propuesta poco convencional que sorprendió al jurado: un helado de ostión y vainilla, acompañado de ganache de coral de ostiones y chocolate blanco, crocante de kosho de limón de Pica, merkén ahumado y sal de Cáhuil.
Más allá de la innovación gastronómica, la propuesta fue concebida como un homenaje a sus raíces. Cada ingrediente fue escogido para representar parte de la identidad de la Región de Coquimbo y de los recuerdos que marcaron su infancia, reafirmando la convicción de que la gastronomía también puede contar historias y conectar a las personas con su territorio.
Durante la presentación ante el jurado, Ignacio explicó el proceso técnico detrás de su elaboración mientras compartía los recuerdos de su infancia y el profundo cariño que siente por su puerto y por quienes despertaron en él la pasión por la cocina. Esa combinación de técnica, relato e identidad fue determinante para conquistar el primer lugar de la competencia.
Hoy, con dos títulos nacionales obtenidos, Ignacio Labbé comienza a consolidar una prometedora carrera en la gastronomía chilena. Su próximo desafío será seguir perfeccionando su técnica para llevar la riqueza de los productos chilenos y latinoamericanos a nuevos escenarios.
"Estoy hambriento por seguir aprendiendo, por probar cosas nuevas y desarrollarme lo más posible. Tengo el sueño de mostrarle al mundo la nobleza de los productos chilenos y latinoamericanos", señaló el joven tras recibir el máximo reconocimiento.