COQUIMBO
“Fue la decisión más dura”: Manouchehri suspende La Pampilla
La Región de Coquimbo atraviesa una grave crisis tras el reciente temporal, que dejó un saldo de más de 20 mil viviendas dañadas, caletas completamente destruidas y una considerable pérdida de empleos. Ante este panorama, el alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri, destacó la urgencia de abordar simultáneamente la reconstrucción y la reactivación económica, priorizando la solidaridad con las familias afectadas.
El jefe comunal subrayó que la decisión de suspender La Pampilla, considerada la fiesta más grande de Chile, fue necesaria para destinar recursos a la emergencia. La región enfrenta así uno de sus mayores desafíos en los últimos años, con comunidades costeras devastadas, restaurantes cerrados y rutas interrumpidas, lo que ha golpeado fuertemente a una economía regional dependiente del turismo.
En una entrevista, Manouchehri comparó el impacto del temporal con el de una bomba atómica, enfatizando que el corte de suministro de agua, que se extendió por diez días, paralizó completamente la actividad productiva. A pesar de la magnitud de los daños, se mostró optimista sobre la capacidad de recuperación de la comuna.
“Nosotros tenemos que llegar a septiembre con la comuna levantada y con la región de nuevo conectada”, afirmó el alcalde, en referencia a la temporada alta que comienza con Fiestas Patrias y se prolonga durante el verano.
La suspensión de La Pampilla fue, según el alcalde, la decisión más difícil que ha tomado en su cargo. Explicó que organizar la festividad implica movilizar a 400 funcionarios durante dos meses, una inversión superior a los 1.800 millones de pesos y el uso de toda la maquinaria municipal. Recordó que en 2015, un terremoto 8.4 también obligó a suspender la festividad, mostrando que la región tiene una historia de resiliencia frente a desastres. Puede consultar la nota sobre la suspensión de la Pampilla por el terremoto de 2015 aquí: Terremoto 8,4: Suspenden La Pampilla y celebraciones en Coquimbo.
La reflexión del alcalde pone de manifiesto el dilema ético que enfrentaba la municipalidad:
“¿Imagínate qué sensación podríamos tener los coquimbanos de decir: ‘Nos olvidamos de ese 10% afectado’?”, cuestionó, aludiendo a las familias que aún luchan por salir de la crisis.
Para la administración local, la prioridad es atender a este sector vulnerable, restablecer la conectividad en las zonas aisladas y reconstruir la infraestructura de caletas y playas.
No obstante, Manouchehri dejó abierta la posibilidad de realizar actividades alternativas. Anunció que el 22 y 23 de agosto se llevará a cabo un evento solidario en el edificio consistorial de Coquimbo, con la participación de artistas y empresas que han manifestado su apoyo. Esta iniciativa podría servir como base para evaluar una propuesta especial en septiembre, quizás una versión más reducida o de carácter benéfico de La Pampilla, que permita dinamizar la economía sin descuidar a los más afectados.