CONECTIVIDAD
Tren urbano en Antofagasta impulsa debate por conectividad en Coquimbo
La implementación de un sistema de tren urbano en Antofagasta genera un debate clave sobre la conectividad regional, evidenciando la urgente necesidad de replicar un modelo similar en la conurbación de La Serena y Coquimbo para aliviar la constante congestión vehicular.
El proyecto nortino surge como respuesta a la saturación de las principales avenidas y problemas de conectividad en la capital regional de Antofagasta. En paralelo, la conurbación de La Serena-Coquimbo enfrenta una situación idéntica, con colapsos diarios en la Ruta 5 Norte, la Ruta D-43 y la Avenida del Mar, haciendo indispensable una alternativa de transporte masivo como un tren urbano para reducir significativamente los tiempos de viaje.
Un punto crucial de la iniciativa en Antofagasta es el aprovechamiento de la faja ferroviaria existente que atraviesa la ciudad, con planes de extender la conexión hasta Mejillones y el sector industrial de La Negra. Este enfoque es posible gracias a la disposición de FCAB de compartir su infraestructura. En la Región de Coquimbo, es fundamental emular este modelo logístico, evaluando el uso de las vías férreas actuales para unir La Serena y Coquimbo, con posibles extensiones estratégicas hacia el Barrio Industrial, Pan de Azúcar o el Valle del Elqui.
La articulación institucional también destaca en Antofagasta, donde autoridades y actores privados se unieron rápidamente, incluso acercándose a Metro de Santiago para un posible estudio de pre-factibilidad. Para el proyecto en la conurbación, se requiere una sinergia liderada por el Gobierno Regional de Coquimbo, los alcaldes y diversos gremios productivos locales. Además, sería crucial buscar el apoyo técnico de instituciones como Metro o EFE para iniciar los estudios pertinentes.
Respecto al financiamiento, en Antofagasta existe consenso en que «el costo no debe recaer únicamente en el erario público, proponiendo explorar mecanismos de colaboración con las grandes empresas operadoras de la zona». Esta visión de colaboración público-privada es la clave para la viabilidad del proyecto en La Serena-Coquimbo. Es necesario evaluar sistemas de concesiones e integrar a las grandes empresas que operan en la región para cofinanciar esta infraestructura vital, una solución de fondo que alcaldes de la conurbación, como el de Coquimbo, Ali Manouchehri, han planteado con anterioridad, sugiriendo proyectos de envergadura como el tren de cercanías. Este escenario se alinea con la discusión previa sobre la restricción vehicular en La Serena y Coquimbo, donde se ha enfatizado la necesidad de soluciones estructurales ante la inviabilidad de medidas transitorias por la legislación actual.
La propuesta para implementar un sistema de tren urbano en la Región de Antofagasta ha comenzado a sumar el respaldo de autoridades locales, gremios e instituciones públicas y privadas, lo que subraya la importancia de la colaboración para sacar adelante este tipo de proyectos de infraestructura crítica. La experiencia nortina puede ser un catalizador para avanzar en la necesaria discusión y planificación de un tren urbano que conecte eficazmente La Serena y Coquimbo, mejorando la calidad de vida de sus habitantes y potenciando el desarrollo regional.