ECONOMÍA
Volkswagen evalúa continuidad de Seat ante ajuste y avance chino
El grupo Volkswagen está evaluando el futuro de su histórica marca española, Seat, ante la presión de los fabricantes chinos y la necesidad de reducir costos. Esta situación ha generado incertidumbre sobre la continuidad de la marca a partir de 2030, dependiendo de su estrategia de electrificación y la evolución del mercado.
En mayo de 2025, Seat celebró en Barcelona su 75 aniversario, ocasión en que directivos y autoridades destacaron su rol como emblema industrial de España. Modelos icónicos como el 600, Toledo, Panda, Ibiza o León han marcado a millones de españoles.
Sin embargo, el 5 de septiembre, la compañía admitió que se barajan opciones, incluyendo la posible eliminación de la marca desde 2030. «Siguen siendo posibles varios escenarios más allá de 2030. En función de cómo evolucionen la regulación, la demanda de los clientes y las condiciones del mercado, se valorará la continuidad de la marca Seat. No se ha tomado ninguna decisión todavía», aclaró la empresa.
El debate sobre el futuro de Seat no es nuevo. En febrero de 2018, bajo la dirección de Luca de Meo, Volkswagen creó la marca Cupra para complementar a Seat y mejorar los resultados financieros. Desde entonces, Cupra ha crecido significativamente, con lanzamientos como el Cupra Ateca (2018), León, Formentor, Born (su primer compacto eléctrico), Tavascán (SUV eléctrico fabricado en China), Terramar y Raval (primer eléctrico de Martorell).
La estrategia del grupo ha volcado las inversiones en Cupra debido a su mayor rentabilidad. Como resultado, la gama de modelos de Seat se ha reducido, un ejemplo es el Seat Tarraco, cuya fabricación cesó a mediados de 2024. La marca se ha concentrado en sus modelos más vendidos, como el Ibiza.
En octubre de 2025, Markus Haupt, consejero delegado de Seat y Cupra, afirmó que Seat tenía «futuro» y que toda su gama de modelos tendría versiones «electrificadas» (híbridas) para el año 2028. Ayer, Seat reiteró que garantizará los lanzamientos y actualizaciones previstos, como las versiones híbridas ligeras del Ibiza y Arona para 2027. Sin embargo, la marca aún no tiene planes para producir un vehículo eléctrico propio, debido a los costos actuales.
La apuesta por Cupra ha sido clave para la rentabilidad de la filial española de Volkswagen, registrando beneficios en los últimos años. De hecho, en 2025, Cupra superó a Seat en ventas, con 328.800 vehículos (+33%) frente a los 257.400 (-17%) de Seat. La empresa ha indicado que su foco hasta 2030 será reforzar su estrategia actual, mientras el futuro de Seat sigue en evaluación.