Movilizó a la policía y autoridades
El día en que Madeleine McCann fue buscada en el Valle del Elqui
Corría enero de 2008 cuando, entre las autoridades policiales de la zona, comenzó a circular el rumor de que la niña británica Madeleine McCann, desaparecida en Portugal en mayo de 2007, podría encontrarse en la Región de Coquimbo.
La información movilizó durante varios días a la Policía de Investigaciones (PDI) y puso a Vicuña en el centro de la atención mediática internacional. Sin embargo, tras una intensa búsqueda, las diligencias concluyeron que todo se trató de una confusión provocada por el notable parecido físico entre la menor desaparecida y una niña estadounidense que visitaba el Valle del Elqui junto a su abuelo de origen chileno.
La historia comenzó cuando una persona denunció haber visto a una niña de características similares a Madeleine McCann en el Museo Gabriela Mistral de Vicuña. Según relató a la policía, le llamó la atención el marcado contraste entre el cabello rubio y la piel clara de la menor y la apariencia más morena de los adultos que la acompañaban.
El testigo aseguró además que, al regresar a su domicilio y observar en la prensa internacional el retrato hablado de uno de los sospechosos investigados por la desaparición de la niña inglesa, creyó reconocer al hombre que había visto junto a la menor en Vicuña. Esa coincidencia lo llevó a presentar la denuncia ante la PDI.
La información activó de inmediato un operativo encabezado por la Brigada de Ubicación de Personas. Consultados por El Día, los jefes policiales de la época confirmaron que se dispusieron diligencias en la Región de Coquimbo para verificar la veracidad de los antecedentes.
"Considerando la relevancia del caso, no se podía descartar la denuncia sin investigar", señalaron desde la policía, que desplegó un equipo especializado para rastrear cualquier pista que permitiera establecer si efectivamente la menor desaparecida en Portugal había llegado a Chile.
En Vicuña, la noticia generó gran expectación. Medios nacionales e internacionales comenzaron a seguir de cerca las diligencias, mientras el caso volvía a ocupar titulares en distintos países ante la posibilidad de que una de las desapariciones más mediáticas del mundo tuviera un inesperado vínculo con la región.
Sin embargo, el avance de la investigación permitió aclarar rápidamente la situación. La niña observada en el museo resultó ser una menor estadounidense de seis años que se encontraba de vacaciones en Chile junto a su abuelo, un chileno radicado desde hacía décadas en Estados Unidos.
"Un poquito más alta y más gordita que Madeleine", explicaron en aquella oportunidad desde la PDI.
Posteriormente, la policía confirmó que no existía ninguna relación entre la familia y la desaparición de la menor británica. Las diligencias permitieron establecer plenamente la identidad de la niña y de sus acompañantes, descartando cualquier antecedente sospechoso.
Aunque la investigación terminó sin resultados respecto del paradero de Madeleine McCann, las autoridades defendieron el procedimiento realizado. Desde la policía señalaron que, dada la trascendencia internacional del caso, cualquier información debía ser verificada rigurosamente.
La esperanza de encontrar una respuesta al misterio permaneció viva durante aquellos días. Sin embargo, casi dos décadas después de su desaparición, el caso continúa siendo uno de los enigmas policiales más conocidos a nivel mundial.