DEL BARRO A LA RECUPERACIÓN

Tongoy y Guanaqueros, de pie tras el temporal pero sin turistas

Aunque los caminos ya están habilitados y los restaurantes retomaron su funcionamiento, la baja afluencia de visitantes mantiene en alerta a los comerciantes. En el sector pesquero, en tanto, denuncian millonarias pérdidas en cultivos y materiales.
La actividad turística y productiva en el borde costero de Tongoy y Guanaqueros intenta retomar la normalidad. (Foto: Cristian Silva)
La actividad turística y productiva en el borde costero de Tongoy y Guanaqueros intenta retomar la normalidad. (Foto: Cristian Silva)
sábado 08 de agosto de 2026

El sistema frontal que golpeó con fuerza a la Región de Coquimbo durante julio no solo dejó viviendas dañadas, localidades aisladas y una extensa red vial afectada, sino que también impactó a las economías locales. 

Ejemplo de esto es lo que sucede en las localidades de Tongoy y Guanaqueros en la comuna de Coquimbo, donde sus habitantes enfrentan un complejo proceso de recuperación, ya que buena parte de sus ingresos dependen del turismo, la gastronomía y de actividades ligadas directamente con el mar.

Y es que durante los días más críticos de la emergencia, ambas localidades sufrieron los efectos de las intensas precipitaciones, con cortes y daños en las rutas que dificultaron el desplazamiento hacia y desde estos balnearios, lo que terminó impactando un fin de semana largo que el sector comercial esperaba aprovechar.

Sin público

Bernarda Zambra, propietaria del local Bernardita, ubicado en el Centro Gastronómico El Suizo de Guanaqueros, explicó que la falta de conectividad y la consecuente disminución de visitantes han golpeado directamente a los comerciantes de la localidad.

“Las problemáticas son muchas y vienen muchas aún, porque hay que seguir pagando, Yo creo que esto es más difícil para los comerciantes, porque nosotros hacemos nuestro sueldo y sin conectividad la gente no llegaba”, aseguró.

En ese sentido, Zambra dijo que “ya se secó el agua y solucionamos lo que teníamos que arreglar para echar andar los locales, pero no hay público y si no vendemos no podemos pagarle a nuestros trabajadores”.

La locataria también relató que “los dos últimos años fueron difíciles y pensábamos que nos recuperaríamos ahora, pero volvimos a foja cero, porque no hay pescado y las verduras han subido, porque todo se perdió en el barro y tampoco podemos subir tanto nuestros precios o menos gente vendría”. 

Ante ello pues, el llamado que hace la comerciante es a visitar el balneario. "Invitamos  a toda nuestra clientela, porque hoy los necesitamos más que nunca. Vengan a nuestras playas, están impecables, porque nosotros mismos nos encargamos de limpiar, junto a la Armada, Carabineros, la gente de la delegación y de la Cámara de Comercio”, puntualizó. 

Asimismo, Irelba Zambra, dueña del restaurant Irelba, ubicado en el mismo Centro Gastronómico El Suizo, recalcó que, pese a que el sector no sufrió daños de la magnitud como en otras localidades de la región, la actividad comercial se vio afectada por la disminución de visitantes, particularmente durante el fin de semana largo y los días posteriores.

Al respecto, la locataria detalló que “a todos los comerciantes de Guanaqueros nos ha afectado mucho la falta de turismo, porque esperábamos con ansias ese fin de semana largo, pero no se pudo repuntar por la lluvia. Además la semana que le siguió también fue muy mala, porque todo el mundo pensaba que los caminos seguían cortados”.

Por eso, se sumó al llamado a que los turistas vengan “tranquilamente" a Guanaqueros. "Acá tenemos de todo, luz y agua y estamos funcionando todos los días, como siempre”, insistió. 

Golpe a la acuicultura

En Tongoy, mientras tanto, el panorama tampoco es muy alentador, ya que Diego Muñoz, integrante de la directiva de la caleta del balneario, describió la magnitud de los daños que dejó el temporal en el sector pesquero y acuícola.

“Hay poca pesca y la acuicultura se vio muy afectada por el temporal. Yo estuve buceando y es un desastre: hay pérdida de líneas, material, ostiones y piures, porque el mar se llevó todo”, lamentó.

Pese a esto, Muñoz hizo hincapié en que “de a poco estamos reparando los cultivos, porque abajo hay mucha turbiedad, así es que es probable que tome algunos meses volver a la normalidad, por lo que el gobierno debe inyectar recursos para comprar materiales, porque tenemos que empezar de cero”.

Según el hombre de mar, producto del temporal se perdieron dos años de trabajo. "Por eso, tenemos la fe de que se pueda hacer un laboratorio acá en Tongoy, para que se entreguen semillas a toda la acuicultura y a los pescadores, para poder cultivar nuestros recursos que son tan apreciados acá en la zona”, agregó. 

Asimismo, Muñoz hizo un llamado a los turistas “a que vengan a disfrutar de nuestros productos estrella, porque estamos reactivando todo y los caminos están habilitados. Tongoy se pondrá de pie, pero necesitamos y esperamos que llegue ayuda”. 

Por su parte, Luis Tatancursa, trabajador del restaurante La Bahía, ubicado en la avenida Playa Grande de Tongoy, relató que la interrupción de los servicios básicos y las dificultades de acceso durante el temporal repercutieron directamente en las ventas y en la llegada de visitantes a la localidad.

“Se cortó la luz por casi cerca de una semana, estuvimos sin agua, las personas no podían entrar, entonces no vendimos. Trabajamos cinoc de siete días a la semana y los ingresos fueron mínimos, aproximadamente 30.000 pesos por semana”, dijo. 

El trabajador también advirtió que “las marejadas se llevaron los cultivos de ostión, todas las mallas salieron ahí en Pachingo y cómo la marea está muy alta en este momento hay que ir a buscar la macha mucho más adentro. Se recogió el marisco y los pescados también se fueron hacia el interior por el momento”. 

Sin embargo, Tatancursa destacó que “ya están todos los caminos habilitados, el de Guanaqueros a Tongoy, el de la ruta 5 y el de Tambillos. Así que está todo listo para que la gente pueda acceder sin ningún problema”.