LLUVIAS PROVOCARON IMPORTANTES DAÑOS

Aceleran obras para habilitar caminos interiores de La Pampilla

Las precipitaciones provocaron grietas, desprendimientos y daños en las vías interiores del recinto. El municipio ejecuta reparaciones y nivelación de terrenos para garantizar el ingreso de vehículos y visitantes de cara a Fiestas Patrias.
Las precipitaciones han provocado severos daños en los caminos interiores de La Pampilla, los que serán intervenidos con maquinaria pesada y relleno para dejarlos aptos para la celebración dieciochera. (Foto: Cristian Silva)
Las precipitaciones han provocado severos daños en los caminos interiores de La Pampilla, los que serán intervenidos con maquinaria pesada y relleno para dejarlos aptos para la celebración dieciochera. (Foto: Cristian Silva)
miércoles 19 de agosto de 2026

Las recientes precipitaciones que han caído en la Región de Coquimbo dejaron tras de sí un complejo panorama de emergencia, caracterizado por severos daños estructurales en la infraestructura vial y afectaciones directas a cientos de familias que sufrieron pérdidas materiales.

Sin embargo, más allá de los sectores urbanos e interurbanos, la fuerza de las precipitaciones también golpeó con dureza a un espacio con profundo valor cultural, como es el recinto de La Pampilla de Coquimbo, sede de la fiesta popular más masiva y tradicional del país durante Fiestas Patrias.

Los caminos interiores de este extenso terreno - que durante las jornadas festivas funcionan como verdaderas avenidas transitables por donde fluyen a diario miles de peatones, vehículos de abastecimiento y servicios de emergencia - sufrieron las consecuencias directas de la acumulación de agua: socavones de consideración, grietas y desprendimientos de terreno redujeron severamente la transitabilidad de las vías que serpentean por los cerros y explanadas del lugar.

Esta situación permaneció en un segundo plano estratégico mientras las prioridades se concentraban en atender la contingencia inmediata. No obstante, una vez que la administración comunal determinó revertir la suspensión inicial del evento y avanzar en la confirmación de la festividad, las inspecciones técnicas en terreno revelaron la verdadera magnitud del deterioro físico de los accesos.

Desafío logístico inesperado

Y es que el estado de los accesos representa un riesgo latente para la logística del evento, afectando directamente a las familias de "carpistas" que habitualmente se desplazan e instalan en todos los rincones del recinto antes de las celebraciones.

Pero la precariedad de las vías interiores tornó imposible la circulación segura de vehículos de carga y particulares, obligando al municipio de Coquimbo a coordinar a contrarreloj una serie de obras extraordinarias.

En concreto, desde la municipalidad explicaron que las faenas de intervención en La Pampilla abarcan labores clave para la operatividad del recinto.

Por lo anterior, se repararán socavones y se realizará un relleno técnico de las cavidades provocadas por el agua que escurrió en las zonas de mayor pendiente. También se estabilizarán los caminos fracturados y nivelación de terrenos irregulares para asegurar el paso de maquinaria y vehículos pesados.

La habilitación integral de la que habla el municipio contempla además, adecuar los perímetros de seguridad y accesos peatonales para reabrir el espacio sin comprometer el bienestar de los visitantes.

Desde la casa edilicia enfatizaron que el objetivo central es "dejar los caminos completamente habilitados y el recinto en condiciones seguras para el ingreso de la comunidad y quienes participen de la tradicional fiesta, sin dejar de potenciar las principales urgencias y necesidades de conectividad en el resto del territorio".

Esta postura está alineada con lo expresado por el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, quien sostuvo que la administración redoblará esfuerzos para brindar el soporte logístico indispensable.

Cabe recordar que la visión impulsada desde la alcaldía busca transformar la edición de este año en una "Pampilla solidaria y de reactivación", cuyo enfoque priorice el impulso económico del comercio local, golpeado por la contingencia y la ayuda activa a las familias damnificadas por las lluvias.

Optimismo e identidad

A pesar de las restricciones iniciales de acceso y el evidente impacto del clima en el terreno, las familias que cada año levantan sus campamentos en los cerros de La Pampilla recibieron con alivio la confirmación del evento y el despliegue de la maquinaria municipal.

Para muchos asistentes, el estado de las vías no mermó el entusiasmo, aunque sí requirió adaptarse a estrictas medidas preventivas dictadas por los inspectores durante las primeras jornadas de demarcación de terrenos.

"No esperábamos encontrarnos con los caminos tan destruidos, por eso al principio no se ha permitido el ingreso de vehículos, solo de personas a pie. Ya habíamos perdido la esperanza de venir porque se había suspendido todo. Menos mal que se decidieron a hacerla, porque igual sirve para despejarse después de tantos problemas que trajo la lluvia", señaló Héctor Rojas, carpista con 21 años de tradición ininterrumpida en La Pampilla.

Una fiesta acotada

La fiesta de La Pampilla representa un pilar identitario profundamente arraigado en el tejido social coquimbano. No obstante, las autoridades precisaron que el contexto regional impone un sello de prudencia.

Dado que la Región de Coquimbo continúa administrando los efectos de la emergencia climática, la edición actual se llevará a cabo bajo un formato más acotado, enfocado en un sentido de comunidad, la austeridad operativa y el apoyo concreto a las zonas más perjudicadas.

Con las obras de perfilado de caminos y mitigación de socavones, Coquimbo busca equilibrar la respuesta a la emergencia con la preservación de su tradición más emblemática, convirtiendo el histórico recinto en un punto de encuentro para la reconstrucción social y económica de la comuna.