Nuevos aires en La Serena

El cambio de equipo que reordenó la gestión de Daniela Norambuena

Tras un inicio marcado por polémicas internas, la alcaldesa Daniela Norambuena reestructuró en marzo parte importante de su equipo. Seis meses después, exhibe una gestión más cercana y desplegada en terreno, con un liderazgo que tuvo su mayor prueba durante la emergencia climática de julio, encabezando la respuesta municipal y exigiendo mayor rapidez en la ayuda del Gobierno.
Daniela Norambuena fortaleció su despliegue territorial durante los últimos meses. La emergencia climática de julio se convirtió en una de las principales pruebas para su gestión al frente del municipio de La Serena.
Daniela Norambuena fortaleció su despliegue territorial durante los últimos meses. La emergencia climática de julio se convirtió en una de las principales pruebas para su gestión al frente del municipio de La Serena.
miércoles 19 de agosto de 2026

En julio de 2025, Diario El Día publicó una nota que planteaba una interrogante directa sobre los primeros meses de la administración de Daniela Norambuena: “¿Qué está fallando?”. Una serie de episodios había comenzado a tensionar la gestión y, más que las decisiones de la propia alcaldesa, eran los problemas internos, comunicacionales y de coordinación de su equipo los que comenzaban a empañar su administración.

Meses después llegó la respuesta. En marzo de 2026, Norambuena realizó una profunda reestructuración que incluyó cambios en áreas estratégicas. Marcelo Gutiérrez asumió como jefe de gabinete; se modificaron las delegaciones territoriales de La Pampa, Las Compañías, Avenida del Mar y La Antena; Henry Castillo quedó a cargo de Comunicaciones Estratégicas y también hubo movimientos en Adulto Mayor, Calidad de Vida, Patentes Comerciales y Tesorería.

Cumplidos seis meses desde aquellos cambios, corresponde volver a mirar una administración que anteriormente fue objeto de cuestionamientos. Y el escenario hoy muestra diferencias.

Una alcaldesa más presente

Uno de los principales cambios se observa en la propia figura de Norambuena. Durante los últimos meses se ha visto una alcaldesa con mayor despliegue territorial, más cercana a los vecinos, con presencia permanente en actividades y una participación más frecuente en los medios de comunicación.

También han perdido protagonismo las polémicas internas que durante una etapa terminaron desviando la atención desde la gestión municipal hacia los problemas de su círculo cercano.

En ese sentido, existe un mérito político en haber realizado modificaciones cuando quedó en evidencia que algunas piezas no estaban funcionando. Cambiar un equipo implica también reconocer dificultades y asumir el costo de corregirlas.

Las figuras del nuevo equipo

En esta nueva etapa ha tenido un papel relevante el administrador municipal, Gonzalo Arceu, quien ha puesto su experiencia, especialmente en seguridad, al servicio de una gestión con mayor despliegue territorial y cercanía con la comunidad.

También destaca Marcelo Gutiérrez como jefe de gabinete. Su experiencia y manejo político han permitido fortalecer la articulación interna, ordenar la agenda de la autoridad y mejorar la coordinación con distintos actores. Saber dónde debe estar la alcaldesa, cuándo intervenir y cómo relacionarse con su entorno político y comunicacional son tareas que ocurren muchas veces detrás de escena, pero resultan fundamentales.

A ello se suma un equipo de comunicaciones considerablemente más activo, con capacidad de reacción prácticamente 24/7 y generación constante de contenidos. El cambio es relevante considerando que esta fue precisamente una de las áreas cuestionadas durante los primeros meses de administración.

La prueba de la emergencia

La mayor prueba para esta nueva estructura llegó con el temporal de julio.

En medio de una de las emergencias climáticas más graves enfrentadas por la región en las últimas décadas, Norambuena asumió un rol de primera línea. Recorrió sectores afectados, encabezó coordinaciones y permaneció durante extensas jornadas atendiendo requerimientos en terreno.

La emergencia mostró además una alcaldesa con mayor carácter político. Cuando consideró insuficiente la respuesta del Gobierno frente a las necesidades generadas por el temporal, decidió manifestarlo públicamente, incluso a través de un medio de circulación nacional, cuestionando la lentitud con que estaba llegando la ayuda.

De las polémicas a la gestión

Seis meses todavía constituyen un período acotado para realizar un balance definitivo y existen múltiples desafíos pendientes para La Serena. Sin embargo, permiten observar si las decisiones adoptadas comenzaron a producir resultados.

En marzo, Norambuena optó por modificar un equipo que no estaba logrando acompañar adecuadamente su administración. Hoy las controversias internas han dejado de dominar la agenda y el municipio proyecta mayor coordinación, despliegue territorial y presencia comunicacional.

Así como corresponde fiscalizar y cuestionar cuando una gestión presenta problemas, también es necesario reconocer sus correcciones. Si hace un año la pregunta era “¿qué está fallando?”, seis meses después de la reestructuración el escenario permite plantear otra: ¿encontró finalmente Daniela Norambuena el equipo que necesitaba para conducir La Serena?