ECONOMÍA
IPC de agosto subiría 0,3% por las bencinas
El próximo Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto podría reflejar el impacto directo del reciente aumento de los combustibles en Chile. Expertos señalan que esta alza sería un fenómeno puntual, antes de que se sumen los incrementos habituales de septiembre, impulsados por los precios de alimentos —especialmente carnes— y el transporte, debido a las Fiestas Patrias.
Según Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, su proyección central para el IPC de agosto es de un 0,3% mensual. Con esto, la inflación anual pasaría de un 3,5% a un 3,8% aproximadamente. Santos aclara que esta aceleración no indica un cambio en la tendencia desinflacionaria, ya que gran parte provendría de la reversión de componentes volátiles.
La experta recuerda que en julio, el segmento de combustibles restó casi medio punto al IPC. Esta situación se revertiría ahora con el alza de las bencinas y el fuerte incremento de $97 en el diésel. Alfonso Molinare, country manager de Ebury Chile, enfatiza que el crudo seguirá siendo la variable más relevante por su impacto en las bencinas y los costos energéticos, destacando una variación alcista del 10% en el Brent durante agosto.
Molinare mencionó que el Banco Central, en su último IPoM, proyectó que las expectativas de inflación se mantienen en torno al 4% y convergerían gradualmente a la meta del 3% en 2027. Por ello, Ebury Chile estima que el Banco Central mantendrá este panorama en su próximo informe de septiembre.
Para las empresas, Ebury Chile anticipa un escenario inflacionario positivo, aunque con el riesgo latente de la volatilidad de los precios globales del petróleo. Respecto al tipo de cambio, ven un riesgo alcista si el petróleo a nivel global continúa subiendo, lo que podría generar presiones inflacionarias y, a su vez, una política monetaria más restrictiva de la Fed, aunque el escenario base apunta a la mantención del precio del dólar.
Un escenario bajista para el dólar podría darse por un deterioro del mercado laboral estadounidense, una desaceleración de su economía y un panorama más dinámico para la economía chilena. Santos también sugiere prestar atención a los componentes de alimentos y vivienda en el próximo reporte del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que en julio subieron 0,7%, y a la inflación sin volátiles, que avanzó 0,5% ese mismo mes.
“Ese último dato es probablemente más importante para el Banco Central que un repunte puntual del IPC total, porque permite distinguir si la presión está concentrada en energía y alimentos o empieza a extenderse al resto de la canasta”
La analista de XTB subraya que el dato de la inflación sin volátiles es crucial para el Banco Central, ya que permite diferenciar si la presión inflacionaria se concentra en energía y alimentos o si comienza a generalizarse en otros productos. Septiembre, además de las Fiestas Patrias, suele impactar el IPC por el alza de carnes, otros alimentos, transporte, alojamiento y recreación. En septiembre de 2025, la variación fue del 0,4% mensual en el índice general, 0,8% en alimentos y 1,3% en recreación.
Actualmente, la encuesta del Banco Central proyecta un 0,4% para septiembre. Sin embargo, se añade la sensibilidad del petróleo al conflicto en Medio Oriente, lo que podría prolongar la presión sobre el transporte y, con un rezago, sobre los costos logísticos. Santos concluye que, más allá del número general de septiembre, es fundamental observar cuánto de la inflación proviene de factores estacionales y cuánto de servicios y precios menos volátiles. Si estos últimos están contenidos, un IPC de septiembre algo elevado sería menos preocupante para la trayectoria de las tasas.