El arquero acerero Christian Bravo sufrió un trauma acústico
Coquimbo Unido arriesga severo castigo tras los incidentes ante Huachipato
Coquimbo Unido y sus aficionados, no se olvidarán jamás de su aniversario 68°. Lo que era una fiesta deportiva en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso, terminó con pena y vergüenza.
Una grave acción protagonizada desde el sector de la barra al Hueso Pirata, obligó a suspender el encuentro que anoche disputaban Coquimbo Unido y Huachipato en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso, válido por la fecha 21 de la Liga de Primera. El compromiso fue interrumpido a los 68 minutos cuando el conjunto de Talcahuano se imponía por la cuenta mínima gracias a la anotación de Sergio Núñez. Desde las tribunas fueron encendidas bengalas y lanzadas varias bombas de estruendo hacia el terreno de juego, las que explotaron a escasos centímetros del arquero acerero Christián Bravo.
El guardameta quedó visiblemente afectado y recibió atención inmediata de los cuerpos médicos de ambos equipos. Tras ser evaluado, se determinó que no se encontraba en condiciones de continuar debido a los problemas auditivos provocados por las detonaciones. Posteriormente fue trasladado hasta el Hospital San Pablo de Coquimbo, donde se recuperaba satisfactoriamente, explicaron en la delegación acerera.
Ante la gravedad de lo ocurrido y considerando que no estaban garantizadas las condiciones de seguridad para los protagonistas, el árbitro Nicolás Gamboa resolvió suspender definitivamente el cotejo.
“Conversamos con los médicos de Huachipato, que son los que estaban evaluando al portero. Yo me percaté de que reventaron tres o cuatro bombas de ruido al lado de él. Desde el VAR lo confirmaron. El arquero lamentablemente no puede continuar y, por su integridad, decidimos que el partido no continúe y se suspenda definitivamente”, explicó el juez tras abandonar el terreno de juego.
Ahora serán los organismos correspondientes de la ANFP los que deberán revisar el informe arbitral y los antecedentes de seguridad para determinar el desenlace deportivo. Entre las alternativas aparece la reanudación de los minutos restantes o la ratificación de Huachipato como ganador, además de las sanciones que arriesga Coquimbo Unido y las eventuales restricciones de público para sus próximos compromisos como local.
Tras los hechos el elenco aurinegro queda en una posición extremadamente crítica. La institución está bajo la lupa del Artículo 66° del Código de Procedimientos y Penalidades, normativa que sanciona con severidad la falta de diligencia en la seguridad del espectáculo luego que la integridad de un jugador fue puesta en riesgo y un partido que debía cerrarse en la cancha terminó abruptamente por hechos que nada tienen que ver con el deporte
Cinco partidos a puertas cerradas es la pena más grave que contempla el reglamento, la que establece la realización de uno a cinco juegos sin público en caso de "ocurrencia de hechos gravísimos y de probada negligencia del club local". De aplicarse el máximo rigor, Coquimbo perdería el apoyo de su gente en el Sánchez Rumoroso por lo que resta de la fase decisiva del torneo.
A ello se agrega las multas económicas de hasta 500 UF, la prohibición de ingreso y bloqueo de RUT, ingreso restringido a grupos específicos.
Al cierre de esta información no se informó de detenidos por parte de la autoridad uniformada.