en el marco del Mes del Corazón
Más de 280 procedimientos de alta complejidad marcan avance en la atención de salud en la región
Una problemática que afecta a distintas regiones del país, incluida la Región de Coquimbo, es la necesidad de que pacientes deban trasladarse hasta la zona central para acceder a exámenes o intervenciones médicas de alta complejidad.
En este contexto, la Unidad de Angiografía de Clínica RedSalud Elqui realizó un positivo balance tras cumplir su primer año de funcionamiento, periodo en el que registra más de 280 intervenciones de alta complejidad.
El hito se da a conocer en el marco del Mes del Corazón y representa un avance en la capacidad de resolución de este tipo de patologías en la región, permitiendo que pacientes con afecciones cardíacas y vasculares puedan recibir determinados tratamientos en la zona, evitando traslados hacia otras regiones.
Entre las principales prestaciones realizadas durante este primer año se encuentran las angiografías cerebrales, angioplastias coronarias, instalación y recambio de marcapasos y terapia endovascular de aneurismas, considerada una de las intervenciones de mayor complejidad técnica.
Estos procedimientos permiten abordar arterias obstruidas en el corazón o el cerebro, tratar determinadas condiciones asociadas a infartos, controlar arritmias mediante dispositivos cardíacos y tratar aneurismas para disminuir el riesgo de complicaciones graves.
"Estos resultados reflejan algo que sabíamos desde el primer día: la región necesitaba esta capacidad resolutiva. Haber superado las 280 intervenciones en nuestro primer año confirma que contar con esta capacidad en la zona es un avance histórico, que nos permite cumplir nuestro propósito de brindar salud de calidad accesible y con estándares médicos de primer nivel para los habitantes de la Región de Coquimbo", señaló Víctor Silveria, Director Médico de Clínica RedSalud Elqui.
Por su parte, el Dr. Alfonso Galleguillos, Coordinador de la Unidad de Angiografía de Clínica RedSalud Elqui, sostuvo que "las emergencias cardiovasculares y neurovasculares son patologías tiempo-dependientes, donde cada minuto define el pronóstico del paciente. Tener esta tecnología operando de forma continua en la clínica significa que una persona que sufre un infarto o un accidente cerebrovascular puede recibir tratamiento oportuno aquí mismo, evitando traslados complejos a otras zonas del país y marcando la diferencia entre la vida, la recuperación y las secuelas graves".
Llamado a reconocer los síntomas
En el marco del Mes del Corazón, desde la Unidad de Angiografía también llaman a reconocer oportunamente las señales de alerta asociadas a emergencias cardiovasculares y cerebrovasculares.
Entre los síntomas de un posible infarto se encuentran la opresión o dolor en el pecho, especialmente si se irradia hacia el brazo o la mandíbula, y la falta de aire repentina. En el caso de un accidente cerebrovascular, algunas señales de alerta son la pérdida súbita de fuerza en las extremidades, hormigueo, dificultad para hablar o un dolor de cabeza intenso y repentino.
Ante la aparición de estos síntomas, se recomienda acudir de inmediato a un servicio de Urgencias.
Junto con la atención oportuna frente a una emergencia, el especialista destaca la importancia de la prevención y de los controles médicos periódicos.
"En la región tenemos una prevalencia muy alta de factores de riesgo como hipertensión, diabetes, tabaquismo y sedentarismo. Por eso, el llamado no es solo a reaccionar ante la emergencia, sino a chequearse preventivamente. La evaluación permite calcular el riesgo cardiovascular global e identificar de forma precoz patologías asintomáticas", señaló el Dr. Galleguillos.
En esta línea, se recomienda especialmente mantener controles médicos en personas mayores de 35 años, quienes presentan antecedentes familiares de infarto o hipertensión temprana, pacientes con colesterol elevado o diabetes y personas que mantienen hábitos como el tabaquismo o el sedentarismo.
La medición periódica de la presión arterial, peso y perímetro abdominal, junto con exámenes de laboratorio como glicemia o hemoglobina glicosilada y perfil lipídico, permite evaluar factores de riesgo cardiovascular y detectar oportunamente algunas condiciones que pueden ser tratadas antes de que evolucionen hacia complicaciones de mayor gravedad.