POLICIAL
Confesión en caso Sepúlveda: hombre dice haberla asesinado tras 18 años
Después de 18 años de incertidumbre, el caso de Mariana Loreto Sepúlveda, desaparecida en Conchalí el 29 de agosto de 2008, dio un giro inesperado. Un hombre, vecino de la joven en aquel entonces, se entregó a Carabineros confesando haberla asesinado.
Mariana tenía 19 años cuando salió de su casa con su uniforme escolar rumbo a un liceo de Independencia, adonde nunca llegó. Su madre, Marta León, relató en 2019 a Revista Paula la dolorosa espera y la hipótesis inicial de que su hija se había ido voluntariamente. “Mi hija salió con su uniforme y nunca más la vimos”, expresó entonces.
La búsqueda de la joven se prolongó por casi dos décadas. En 2019, once años después de su desaparición, su madre seguía sin saber de su paradero. En 2021, a 13 años del suceso, se realizó una reconstitución de escena para intentar esclarecer sus últimos movimientos.
La reciente confesión del hombre, cuyo relato aún debe ser corroborado por las autoridades, pone nuevamente el foco en este largo caso. Él afirmó haberla asesinado tras una discusión en su domicilio el mismo día de la desaparición, para luego enterrar el cuerpo en la propiedad y, cinco años después, en 2013, desenterrarlo y arrojar los restos a la basura. Sin embargo, esta versión no ha sido acreditada.
Actualmente, Carabineros realiza diligencias en el inmueble donde vivía el detenido para buscar evidencia concreta que confirme o descarte su testimonio. La investigación deberá reconstruir la cronología, establecer lo ocurrido esa mañana y determinar el destino de los restos, si la confesión es validada.
“Eso es jugar de una manera monstruosa con la gente”, afirmó la madre de Mariana en 2019, refiriéndose a la exposición pública de hipótesis no confirmadas que llegaron a ella por televisión o a través de abogados.
Para Marta León, la casa que arrendaban en el pasaje Logroño de Conchalí quedó marcada por la ausencia de su hija. “Lloré mucho. Pensaba que si la Lore salió de ahí, ahí iba a volver”, rememoró. Este mismo lugar es hoy centro de las nuevas diligencias policiales, reabriendo un capítulo que la familia ha esperado cerrar por casi dos décadas.