ALERTA EN EL CAMPO Y LA CIUDAD
Preocupación por abigeato y robo de carne ante cercanía de 18 de septiembre
La proximidad de las Fiestas Patrias ha encendido las alarmas en la Región de Coquimbo. Como es habitual en esta época del año, el aumento sustancial en el consumo de carne suele ir acompañado de un preocupante incremento en el robo de ganado (abigeato) y la comercialización ilegal de productos cárnicos. Crianceros, agricultores y comerciantes locales manifiestan una profunda inquietud ante una serie de ilícitos que dan cuenta de un fenómeno delictivo articulado, rápido y de alto impacto económico y emocional.
Tan solo en la última semana, tres hechos graves han marcado la pauta en las comunas de La Serena, Coquimbo y Punitaqui, revelando la vulnerabilidad de las zonas rurales y comerciales frente al accionar de bandas dedicadas a abastecer el mercado informal de cara al 18 de septiembre.
En el sector caprino reconocen que hay un grado de preocupación por el robo de animales, por lo que deben extremar los cuidados de sus animales.
“El robo de animales se produce todo el año, pero en esta fecha claramente aumenta, porque hay mucho más comprador de carne, más ahora que está muy cara”, señala Ramón Cruces, quien señala que le pone “más ojo” a sus cabritos para que no se los roben, ya que aunque tiene pocos prepara quesos que se venden bien.
Recuerda que hace cinco años, en fecha previa al 18, sufrió un robo de su ganado, el que fue faenado en las cercanías de su casa.
“Me robaron ocho cabritos y los mataron, nunca pillaron a los malosos y nos costó mucho recuperarnos. Por eso, con mi hijo los cuidamos tanto”, indica Cruces de Monte Patria.
HECHOS RECIENTES
Prueba de la preocupación de quienes viven en predios y tienen animales, son los hechos ocurridos la semana pasada.
La madrugada del pasado miércoles, la delincuencia golpeó con fuerza al sector comercial de calle Ulriksen, en La Serena. Alrededor de las 03:00 horas, un grupo de sujetos perpetró un violento y veloz alunizaje en una carnicería del sector, logrando sustraer especies avaluadas en aproximadamente 7 millones de pesos.
Para ingresar, los delincuentes utilizaron un vehículo con el que derribaron la reja del antejardín y posteriormente destruyeron un ventanal. Una vez en el interior, en un lapso inferior a cinco minutos, los sujetos actuaron con absoluta precisión quirúrgica, se dirigieron directamente a las áreas de almacenamiento de los productos de mayor valor.
Según detallaron desde el establecimiento, los delincuentes se llevaron un congelador cargado íntegramente con cortes de carne premium, una gaveta con diversos productos y los equipos computacionales utilizados para las ventas. "Se fueron a la carne más cara", señalaron los afectados, evidenciando que los asaltantes contaban con información previa y un objetivo definido.
CABRITOS FAENADOS
El impacto de estos hechos delictivos golpea de manera aún más desgarradora al mundo rural. En la localidad de Pan de Azúcar, comuna de Coquimbo, los residentes del sector Senderos del Golf -cercano al Fundo Santa María- se encuentran consternados tras sufrir la sustracción y brutal faenamiento de sus animales a escasos metros de sus hogares.
Una vecina del sector denunció que durante la noche le sustrajeron seis cabras. Los delincuentes no se llevaron los animales vivos, los faenaron en el mismo terreno contiguo a la casa. A la mañana siguiente, la familia descubrió la dramática escena compuesta por restos de vísceras, patas e interiores esparcidos entre abundante sangre. La afectada no dudó en calificar lo ocurrido como una verdadera “matanza”.
Carabineros acudió al lugar para tomar declaraciones y fotografiar el sitio del suceso. Hasta el momento no hay detenidos. La víctima afirmó que en lo que va del mes ya se contabilizan cerca de cuatro robos en el sector, lo que ha empujado a la comunidad a organizarse internamente. Ante el temor, los vecinos están evaluando cerrar accesos informales que conectan con caminos interiores, vías por donde incluso la policía les ha confirmado la detección de vehículos robados.
ABIGEATO EN PUNITAQUI
La intranquilidad se extiende al Limarí. En la comuna de Punitaqui, la sustracción de ocho cabras y una potranca en la localidad rural de Viña Vieja reabrió el debate sobre el desamparo que enfrentan las familias que viven de la crianza.
Una de las afectadas relató que el robo del ganado caprino ocurrió por la tarde, mientras que el equino fue sustraído la noche del martes. Para la familia, el daño es acumulativo, ya que el año pasado a su madre le robaron 20 ovejas desde un corral, dejándole únicamente un cordero recién nacido.
Respecto al caso de la potranca, Carabineros de Punitaqui, confirmó que se logró dar con el paradero del animal tras establecerse que había sido intercambiado por otro individuo, coordinando su restitución. No obstante, sobre el robo de las cabras no se entregó confirmación de denuncia formal.
Aquí radica uno de los nudos críticos del problema. Mientras Carabineros sostiene que las estadísticas no reflejan un aumento exponencial del abigeato en la comuna, las autoridades locales y dirigentes reconocen una “cifra negra”.
Sobre lo ocurrido, Rosa Rodríguez Contreras, criancera y exdirigenta de Punitaqui, sostuvo que las familias pierden su único sustento de vida, pero muchas deciden callar por miedo a represalias. "El miedo que te da es la repercusión que puede tener cuando uno tiene familia detrás", confesó.
Por su parte, Jeaneth Andrade, presidenta de los crianceros de la comuna de Ovalle, reconoció qua hay preocupación por el abigeato, aunque en su comuna no hay reportes, como sí ha sucedido en Punitaqui, por lo que hizo un llamado a los crianceros a estar atentos con sus animales, a tenerlos vigilados “porque no sabemos en el momento que ocurren estas cosas”.
Recordó que hace dos años se produjeron hartos robos de de animales. “Hicimos una reunión con las autoridades que estaban en ese entonces en la delegación, por el tema de la abigeato, recuerdo que estuvo también está para tomar algunas medidas. “Cuesta bastante recuperarse cuando hay un robo y detener a los responsables, porque usted sabe que lo que más le piden para las investigaciones es que usted tenga fotos, videos y generalmente los vecinos, las personas que han visto algo por miedo a represalias no dan su declaración, no aportan información por lo mismo, por las amenazas de repente o por no verse involucrados en problemas que no corresponden”. A lo anterior se suma que los crianceros en su mayoría son adultos mayores y no se manejan en la tecnología como para estar grabando videos