ENTRE ASADOS Y VOLANTINES

Familias comienzan las celebraciones manteniendo viva la tradición de hacer pampillas

Desde este 17 de septiembre, grupos familiares comenzaron a llegar al sector de Puente Viñita para compartir al aire libre antes de las jornadas de mayor concurrencia. Algunas familias mantienen esta costumbre desde hace más de 30 años y ya preparan recorridos por otros puntos de la provincia durante Fiestas Patrias.
Familias comenzaron a reunirse desde este 17 de septiembre en Puente Viñita para mantener viva la tradición de hacer pampilla y compartir al aire libre. (Foto: El Ovallino)
Familias comenzaron a reunirse desde este 17 de septiembre en Puente Viñita para mantener viva la tradición de hacer pampilla y compartir al aire libre. (Foto: El Ovallino)
jueves 17 de septiembre de 2026

Por: Martha Hecherdorsf

El 18 comenzó antes para algunas familias de Ovalle. Durante este 17 de septiembre, mesas, parrillas y banderas chilenas comenzaron a ocupar distintos espacios del sector de Puente Viñita, donde grupos familiares aprovecharon la jornada previa a Fiestas Patrias para reunirse y mantener la tradicional costumbre de “hacer pampilla”.

A diferencia de quienes preparan campamentos para permanecer varios días, las familias entrevistadas durante el recorrido de El Ovallino llegaron principalmente a pasar la jornada. La fórmula se repite: compartir un almuerzo al aire libre, disfrutar del río y regresar posteriormente a casa, para luego continuar las celebraciones en otros puntos durante los días siguientes.

Una de ellas es la familia de María Inés, quien decidió aprovechar el 17 precisamente para evitar la mayor afluencia que se espera durante el feriado. “El 18 no se puede salir a hacer pampilla tan calmada porque va a estar más lleno, entonces aprovechamos hoy día”, explicó.

Para su familia no se trata de una experiencia nueva. María Inés recuerda que la costumbre comenzó cuando ella misma era niña y que ha logrado mantenerse por más de tres décadas.

“Nosotros desde que éramos niños, hace más de 30 años, ya teníamos la tendencia de venir al río, a la pampilla”, relató. Esta vez, incluso, uno de sus nietos llegó desde Calama para compartir las celebraciones familiares.

Del anticucho al queso de cabra

A unos metros, María Bugueño también preparaba la jornada junto a su familia. Todos los años buscan algún lugar donde reunirse durante Fiestas Patrias y Viñita es uno de sus destinos habituales, junto con Los Peñones y distintos sectores del interior de la provincia.

La preparación comienza por la comida. Para este 17 llevaron anticuchos, ensaladas y todo lo necesario para preparar churrascas con queso de cabra, mientras que para las jornadas siguientes ya contemplaban asados, cabrito y cordero.

“Mi hija es la que organiza todo. Ella es el cerebro”, comentó Bugueño, quien explicó que esta costumbre también la realizan desde que los integrantes más jóvenes de la familia eran pequeños.

Este año planean continuar la celebración en Los Peñones y eventualmente desplazarse hacia el interior. “Igual salimos siempre, todos estos días de fiesta”, señaló.

Planes que surgen de un día para otro

La organización es distinta para Nelson Andrade. Junto a su compadre y sus respectivas familias también llegó a Viñita este 17, pero asegura que prefieren evitar las grandes planificaciones.

“Nos gusta hacer todo de improviso, de un día para otro como que los planes salen mejor. Juntamos las lucas, compramos y juntamos las dos familias y nos venimos a compartir”, explicó.

Para Andrade, parte del atractivo de mantener esta tradición está precisamente en aquello que ocurre lejos de la casa. “Aquí en el río le agarras el gustito al aire libre, escuchar buenas cuecas y 'tiras la talla'”, comentó.

En ese sentido, invitó a otras familias a recuperar este tipo de encuentros durante Fiestas Patrias. “Las familias deberían atreverse a salir, no se queden encerrados, porque aquí van a ver a los niños chicos jugar con tierra, tirarse al agua, van a poder conversar, escuchar música y salir un poquito de lo normal. Es bonito”, expresó. 

Una idea similar plantea María Inés, quien destaca especialmente la experiencia que estas jornadas representan para los niños. “Hoy en día se ha perdido un poco eso de salir de la casa a hacer pampilla, a pasar tiempo en la naturaleza”, sostuvo.

Así, antes de la llegada oficial del 18, Puente Viñita ya mostraba una postal propia de Fiestas Patrias: familias alrededor de las mesas y parrillas, niños disfrutando al aire libre y una tradición que, pese al paso de los años, continúa reuniendo a distintas generaciones.