En La Serena
Del desfile a la emergencia: Ejército recuerda despliegue tras devastador temporal
Con un llamado a entender las Glorias del Ejército no solo como el recuerdo de las grandes batallas del pasado, sino también como una expresión de servicio permanente a la comunidad, se desarrolló este jueves 17 de septiembre en La Serena el tradicional desfile en honor a las Glorias del Ejército.
Durante la ceremonia, el comandante del Regimiento N.º 21 Coquimbo, coronel Alejandro Ortiz de la Fuente, centró su discurso en la relación entre la institución castrense y la ciudadanía, destacando especialmente el trabajo desplegado durante las emergencias que han afectado a la Región de Coquimbo.
En ese sentido, sostuvo que la misión del Ejército ha evolucionado junto con las necesidades del país y que actualmente su labor no se limita a la preparación para la defensa frente a amenazas externas, sino que también contempla una disposición permanente para apoyar a la población ante emergencias y catástrofes.
“Por eso, en esta celebración debemos comprender las glorias del Ejército no solamente como el recuerdo de las grandes batallas del pasado, sino también como el reconocimiento a una vocación de servicio que se manifiesta todos los días”, señaló Ortiz.
El recuerdo del sistema frontal de julio
Uno de los momentos centrales del discurso estuvo marcado por la referencia al sistema frontal que afectó a la zona durante julio y que provocó aislamiento de localidades, interrupción de caminos, crecidas de cauces, anegamientos y daños en servicios e infraestructura.
El coronel recordó que el 20 de julio de 2026 fue decretado el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe para la Región de Coquimbo, contexto en el que, afirmó, fue posible comprobar la capacidad de la institución para pasar rápidamente de la preparación a la acción.
“En una emergencia, el tiempo es fundamental”, planteó, subrayando que frente a familias aisladas, caminos afectados, evacuaciones o infraestructura crítica dañada, las capacidades de respuesta deben encontrarse disponibles y entrenadas.
En esta línea, destacó el despliegue del Regimiento N.º 21 Coquimbo para asistir a familias afectadas por la activación de quebradas y la interrupción de caminos. También mencionó la entrega de agua y víveres, el traslado de personas hacia lugares seguros y las labores de remoción de barro y escombros, además de la recuperación de accesos.
Para Ortiz, estas acciones representan una de las expresiones más concretas del vínculo entre las Fuerzas Armadas y la sociedad civil. “El uniforme no coloca al soldado fuera de la sociedad. El uniforme representa una responsabilidad adicional frente a ella”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que el despliegue realizado durante julio no debe entenderse únicamente como una operación militar, sino también como una expresión concreta de servicio público.
“El Ejército pertenece a Chile”
Otro de los ejes de la intervención fue el vínculo permanente que, según destacó el comandante, mantiene la institución con la ciudadanía.
“El Ejército de Chile pertenece a la nación. No pertenece a una generación determinada. No pertenece a una región. No pertenece exclusivamente a quienes visten uniforme. Pertenece a Chile”, enfatizó.
En ese contexto, también relevó el papel del servicio militar y de la reserva, destacando que miles de jóvenes pasan por la institución, adquieren conocimientos y capacidades y posteriormente regresan a la vida civil.
A juicio del oficial, ese vínculo explica que una de las principales fortalezas del Ejército no se encuentre únicamente en sus vehículos, cuarteles o sistemas tecnológicos, sino también “en la confianza”.
La modernización institucional fue otro de los aspectos abordados por Ortiz de la Fuente. Según señaló, este proceso no se relaciona solamente con la incorporación de nuevos vehículos y tecnologías, sino también con el perfeccionamiento de la educación, instrucción y entrenamiento, además del fortalecimiento de la interoperabilidad para enfrentar escenarios cada vez más complejos.
Homenaje a la tradición y al futuro
Durante la ceremonia también se rindió homenaje a los héroes de la historia militar de Chile, a los veteranos, a los soldados y a las familias de quienes integran la institución.
El coronel sostuvo que las nuevas generaciones deben comprender que las glorias del Ejército no corresponden únicamente a las “glorias de las armas”, sino también a las del servicio y el sacrificio.
“Queremos un Ejército profesional, preparado, moderno, con soldados altamente capacitados para defender nuestra soberanía y contribuir a la seguridad y estabilidad del país dentro de sus atribuciones legales”, afirmó. Al mismo tiempo, planteó la necesidad de contar con una institución cercana, vinculada con sus comunidades y capaz de “tender una mano” ante una catástrofe.
La jornada contempló además la participación de distintas organizaciones vinculadas a la comunidad y las tradiciones nacionales. Junto con los efectivos del Ejército, desfilaron representantes de Bomberos, Defensa Civil y agrupaciones de huasos, entre otras instituciones que se sumaron a la conmemoración.