Durante las últimas semanas

Deshielo eleva caudales y activa monitoreo preventivo en el valle de Elqui

Los municipios de Vicuña y Paihuano intensificaron trabajos de despeje y vigilancia en quebradas, ríos y sectores turísticos ante el aumento del flujo de agua. Especialistas advierten que las crecidas podrían incrementarse durante octubre y noviembre.
Funcionarios del municipio de Paihuano trabajan en el sector del bypass de ingreso a Cochiguaz. al costado del puente Negro, para evitar el desborde del río Claro. (Foto: Cedida)
Funcionarios del municipio de Paihuano trabajan en el sector del bypass de ingreso a Cochiguaz. al costado del puente Negro, para evitar el desborde del río Claro. (Foto: Cedida)
miércoles 23 de septiembre de 2026

El aumento de los caudales en ríos y quebradas del valle de Elqui, asociado al inicio del proceso de deshielo en la cordillera, mantiene en alerta preventiva a los municipios de Vicuña y Paihuano, los que durante los últimos días han intensificado labores de monitoreo y despeje en distintos puntos considerados sensibles ante posibles crecidas.

Las autoridades comunales han centrado sus esfuerzos en prevenir desbordes, eliminar obstrucciones en cauces y resguardar sectores habitados cercanos a ríos y esteros, considerando que los especialistas proyectan que el fenómeno podría intensificarse durante octubre y noviembre.

En Vicuña, el alcalde Mario Aros explicó que los equipos municipales han estado recorriendo diversos sectores de la zona alta de la comuna para evaluar las condiciones de quebradas y cauces que han presentado un incremento de caudal durante las últimas semanas.

“Hemos recorrido toda la zona alta de la comuna, partiendo por la quebrada Uchumi, que nos ha dado bastante trabajo este último tiempo con los deshielos y las últimas lluvias”, señaló la autoridad vicuñense.

Aros detalló que también se realizaron intervenciones en la quebrada El Calvario, en el sector de Chapilca, donde el aumento del caudal estaba afectando la ruta 41.

“Con maquinaria se pudo recomponer el cauce que se estaba saliendo hacia la carretera. También estamos trabajando en Huanta, donde existen varios árboles caídos dentro del río que están provocando tajamares y podrían generar problemas si no se actúa a tiempo”, indicó.

El jefe comunal recordó que el escenario actual corresponde al inicio del periodo de deshielo, por lo que llamó a los habitantes de sectores cercanos a los cauces a extremar las precauciones.

“Esto recién está comenzando. El deshielo se va a incrementar hacia mediados y fines de octubre. Ya estamos observando caudales importantes, por lo que el mensaje es a la prevención y a realizar trabajos anticipados para evitar situaciones que lamentar”, afirmó la autoridad comunal.

Preocupación en Paihuano

Por su parte, el alcalde, Hernán Ahumada, reconoció que se encuentran bastante preocupados por la situación que se avecina por los deshielos.

“Todavía no viene lo fuerte, que vendría a ser desde los meses de octubre hasta diciembre, aproximadamente. Nosotros como municipio de Paihuano ya hemos tenido reuniones de coordinación con la Junta de Vigilancia del Río Elqui y con el municipio de Vicuña. Y por nuestra parte, puntualmente, estamos monitoreando (los caudales) día a día, junto a Carabineros, bomberos y, por supuesto, personal municipal”, señaló Ahumada.

Por su parte, el administrador municipal de la comuna, Pedro Guajardo, reconoció que el aumento de los caudales ya ha generado algunas afectaciones menores, las que hasta ahora han podido ser controladas por los equipos municipales desplegados en terreno.

Uno de los principales focos de atención se concentra en el bypass de acceso a Cochiguaz, donde la crecida del río Claro obligó a intervenir para evitar daños en la infraestructura provisoria existente.

“El río trae mucho sedimento y basura. Tuvimos que despejar el bypass para permitir el paso del caudal, porque de lo contrario podía llevarse los tubos que están instalados en el sector”, explicó.

Otro punto bajo observación corresponde a Horcón Bajo, donde existe infraestructura turística y puentes que podrían transformarse en obstáculos para el escurrimiento del agua en caso de registrarse crecidas de mayor magnitud.

“Hoy no tenemos problemas graves, pero algunos puentes podrían actuar como tapones si el caudal aumenta considerablemente. Por eso estamos trabajando preventivamente y monitoreando permanentemente el sector”, sostuvo Guajardo.

Respecto del estero Derecho, Guajardo señaló que no se han registrado complicaciones importantes, aunque se han ejecutado labores de limpieza y retiro de árboles que estaban generando obstrucciones.

El administrador municipal agregó que la información entregada por organismos técnicos anticipa un incremento significativo de los caudales durante las próximas semanas.

“Se habla de aumentos de dos, tres e incluso cuatro veces respecto de los niveles actuales. Por eso estamos trabajando junto a los organismos competentes para adelantarnos a cualquier situación”, señaló el administrador municipal.

Deshielo en curso

El académico de la Universidad de La Serena, director del Laboratorio PROMMRA y del Consorcio Centro Tecnológico del Agua Quitai-Anko, Pablo Álvarez, confirmó que las crecidas observadas en los últimos días corresponden efectivamente al inicio del proceso de deshielo cordillerano.

Según explicó, el fenómeno comenzó entre fines de agosto y comienzos de septiembre dependiendo de cada cuenca. En el caso del río Elqui, el proceso se inició alrededor del 23 de agosto.

Como ejemplo, indicó que en la estación estero Derecho en Alcohuaz el caudal pasó de 1,2 metros cúbicos por segundo el 23 de agosto a cerca de 6 metros cúbicos por segundo durante los últimos días.

Una situación similar se observa en la estación Elqui en Algarrobal, donde el caudal aumentó desde 9,7 metros cúbicos por segundo a fines de agosto hasta valores cercanos a los 44 metros cúbicos por segundo actualmente.

Álvarez explicó que este incremento responde al derretimiento de la nieve acumulada entre los 2.550 y los 3.000 metros de altitud, proceso que además ha provocado una mayor turbiedad en las aguas y arrastre de sedimentos.

No obstante, el especialista advirtió que las crecidas observadas hasta ahora no representarían el máximo potencial del fenómeno.

“Deberían producirse picos más altos que los actuales, porque todavía falta que entren en proceso de derretimiento las zonas ubicadas entre los 3.000 y los 3.500 metros de altitud, que son las que más aportan agua a las cuencas”, puntualizó Álvarez.

En ese contexto, indicó que las principales áreas de preocupación son los pasos de quebradas, puentes, bocatomas de canales y sistemas de captación de agua ubicados en zonas susceptibles a inundaciones o erosión.

Asimismo, sostuvo que este episodio presenta características comparables con procesos registrados durante los años 1997 y 2002, períodos asociados a importantes aportes nivales en la cordillera regional.

Consultados el MOP y la DGA sobre la situación de los caudales de la zona, no hubo respuesta hasta el cierre de esta edición.