Monitoreo preventivo
Aumento de caudales por deshielos anticipan complejo escenario para primavera
De acuerdo con el académico de la Universidad de La Serena y director del laboratorio PROMMRA, Pablo Álvarez, las principales cuencas de ambas provincias muestran una tendencia al alza producto del derretimiento progresivo de la nieve acumulada durante el invierno. En Limarí, uno de los aumentos más evidentes se registra en la estación Cogotí, en Combarbalá. El caudal pasó de 6,2 metros cúbicos por segundo a fines de agosto a cerca de 7 m³/s a mediados de septiembre y actualmente bordea los 9 m³/s. En la estación Grandes Las Ramadas, en tanto, el registro aumentó desde 4 m³/s a fines de agosto hasta 5,8 m³/s a mediados de septiembre, llegando actualmente a 11 m³/s. Según Álvarez, este comportamiento se relaciona con el ascenso de la línea de nieve. Explicó que la cobertura nival pasó de aproximadamente 2.300 a 2.500 metros de altitud, provocando el derretimiento de la franja intermedia y un aporte adicional a los cauces. El especialista advirtió que aún queda una importante reserva de nieve y que los mayores caudales se esperan para noviembre y diciembre. Además, señaló que eventuales olas de calor podrían generar aumentos bruscos durante algunos días. En Choapa también se observa un incremento. En la estación Chalinga, en La Palmilla, el caudal subió de 2,3 m³/s a comienzos de septiembre a 2,8 m³/s a mediados de mes, alcanzando actualmente los 5,4 m³/s. En la estación Choapa en Cuncumén, los registros pasaron de 5,9 m³/s a fines de agosto a cerca de 14 m³/s. Ante este escenario, las autoridades han reforzado las labores de vigilancia y mitigación. La delegada presidencial provincial de Limarí, Ivonne Guerra, informó que los aportes hídricos provenientes de la cordillera han aumentado significativamente. Según datos de la Dirección General de Aguas y la Junta de Vigilancia del Río Grande, el caudal del Río Grande de Monte Patria pasó de 40 a 70 m³/s, prácticamente duplicando el ingreso de agua al embalse La Paloma. Guerra agregó que el embalse Recoleta ya se encuentra a máxima capacidad y mantiene un rebalse permanente con aportes provenientes de Río Hurtado. Además, se realizaron pruebas preventivas de las compuertas de La Paloma ante la posibilidad de que alcance su capacidad máxima durante los próximos meses. También se han ejecutado trabajos de encauzamiento, despeje y reparación de cauces en sectores como Quebrada Seca, El Tome, Estero de Punitaqui y Chalinga. En Choapa, el delegado presidencial provincial, Cristian Rondanelli, manifestó preocupación por el adelantamiento del deshielo debido a las altas temperaturas registradas tras el invierno. Indicó que la cuenca del río Choapa alcanza actualmente caudales cercanos a los 33 mil litros por segundo en Salamanca y que los embalses El Bato y Corrales se encuentran a plena capacidad. Rondanelli planteó además la necesidad de avanzar en infraestructura que permita almacenar los excedentes de agua, como un embalse de cabecera y una red de pequeños embalses. Desde Illapel, el alcalde Denis Cortés confirmó que el aumento de los caudales ya genera dificultades en algunos sectores rurales y cruces utilizados por vecinos. El municipio mantiene trabajos para mejorar accesos y reforzar las campañas preventivas, luego de que una camioneta quedara atrapada recientemente en el sector de Asiento Viejo. Las autoridades llamaron a evitar acercarse a las riberas y respetar las medidas de seguridad, considerando que el incremento de los caudales podría mantenerse durante varios meses.