24 años cuidando vidas

El legado de la UPC Pediátrica del Hospital de Coquimbo

Desde una sala de cuatro camas hasta una unidad de 12 cupos convertibles, la UPCP ha fortalecido su dotación, consolidado un modelo de atención regional, especializado y humano.
Actualmente, la Unidad de Paciente Crítico Pediátrico dispone de 12 cupos convertibles entre cuidados intensivos (UCI) e intermedios (UTI) .
Actualmente, la Unidad de Paciente Crítico Pediátrico dispone de 12 cupos convertibles entre cuidados intensivos (UCI) e intermedios (UTI) .
sábado 26 de septiembre de 2026

Benjamín Rojas tenía 13 años cuando, el 26 de agosto de 2019, fue atropellado por un camión en la Ruta 5. El accidente le provocó múltiples lesiones y un traumatismo craneoencefálico, por lo que ingresó al Hospital de Coquimbo con riesgo vital y un pronóstico poco alentador que requirió una intervención quirúrgica de urgencia para salvar su vida.

Desde Pabellón fue trasladado a la Unidad de Paciente Crítico Pediátrico, donde permaneció con ventilación mecánica y en coma inducido por cerca de tres meses. Durante ese periodo, su familia lo acompañó diariamente, hablándole y colocando música para estimularlo. Al despertar, inició un extenso proceso de rehabilitación para aprender nuevamente a sostener la cabeza, sentarse, ponerse de pie y comunicarse.

“Nosotros nunca lo dejamos solo. Siempre estuvimos con toda la familia visitándolo. Y esas fueron una de las cosas grandes y maravillosas que ocurrieron aquí en este piso, porque siempre tuvimos esa disposición del hospital de que pudiéramos estar nosotros acompañando”, comenta con emoción Lorena Méndez, madre del paciente.

El 19 de noviembre de 2019 Benjamín dejó el hospital para continuar sus cuidados mediante hospitalización domiciliaria y, desde marzo de 2020, siguió su rehabilitación en Teletón. Hoy, con 20 años, ha logrado importantes avances motores y del habla, terminó cuarto medio y continúa a paso firme su largo camino de recuperación.

La historia de Benjamín refleja el trabajo que, durante más de dos décadas, ha desarrollado la Unidad de Paciente Crítico Pediátrico (UPCP) del Hospital San Pablo de Coquimbo, que hoy cumple 24 años de trayectoria marcados por el crecimiento, la especialización y un modelo de atención que reconoce a las familias como parte fundamental de la recuperación.

Los inicios de la UPCP

Los antecedentes de la actual Unidad de Paciente Crítico Pediátrico se remontan al año 2002, cuando se constituyó como Unidad de Cuidados Especiales totalmente independiente del Servicio de Pediatría, con solo seis camas, tres médicos y una enfermera por turno.

Luego, en el año 2008, este dispositivo dio un nuevo paso en su desarrollo acreditándose como Unidad de Paciente Crítico Pediátrico y, en 2010, se trasladó a su actual ubicación, incorporando nuevo equipamiento y una distribución más cómoda para la atención.

La humanización constituye otro de los sellos de esta unidad. En 2018 comenzó a gestarse un proyecto de arteterapia impulsado desde enfermería que, junto a artistas regionales, transformaron las salas y espacios comunes en coloridos murales.

Colores y juegos que sanan

Amaya Tapia, proveniente de Monte Patria, ingresó el 17 de marzo a la UPC Pediátrica del Hospital San Pablo de Coquimbo debido a un complejo quiste en su pulmón que ponía en riesgo su vida. Durante una hospitalización de larga estadía cercana a los tres meses, fue sometida a una serie de cirugías y recibió atención cercana que favoreció su recuperación.

Su madre, Katia Vergara, imaginaba la UPCP como un lugar triste y exclusivamente clínico, pero encontró un espacio lleno de colores y atención para su hija. “Una piensa en UCI como algo triste, trágico, pero fue muy acogedor. Hacen que los niños estén acá lo mejor posible, porque para los niños y padres no es nada grato estar en un hospital. El personal llegaba con un detallito a pintar o a jugar, entonces el equipo de la UCI fue totalmente distinto y demasiado capacitado para estar con mi hija”.

Centro de referencia en el norte chico

Actualmente, la Unidad de Paciente Crítico Pediátrico dispone de 12 cupos convertibles entre cuidados intensivos (UCI) e intermedios (UTI) y recibe pacientes desde recién nacidos hasta los 17 años, 11 meses y 29 días.

Su crecimiento también se refleja en la dotación. Por ejemplo, desde sus inicios hasta hoy, el equipo de enfermería pasó de cuatro a 15 profesionales y de una TENS por turno a tres, además se han incorporado kinesiólogos, profesionales de fonoaudiología, terapia ocupacional, auxiliares de servicio y personal administrativo.

“Todo este crecimiento significó un gran esfuerzo de los equipos. Tuvimos que doblar y, a veces, redoblar turnos para asegurar la cobertura, mientras aumentábamos los recursos humanos, incorporábamos equipamiento y capacitábamos al personal”, comenta Mónica Galleguillos, enfermera jefa de la UPCP y precursora de la unidad.

La mayor diversidad y complejidad de los pacientes impulsó el fortalecimiento de la ventilación mecánica y la ecografía clínica, junto con la incorporación de nuevos procedimientos de alta complejidad, como cuando en 2022, la unidad realizó con éxito la primera terapia de reemplazo renal continuo pediátrica del norte chico, procedimiento que permitió estabilizar a un niño menor de dos años proveniente de Vallenar.

Actualmente, la UPCP cumple un rol estratégico para la red asistencial al ser el único centro regional que da resolutividad a los pacientes pediátricos más graves. Así lo explica la Dra. Alejandra Cortés, médico jefe de la UCI pediátrica del Hospital de Coquimbo. “Al contar con una UCI regional, hemos podido dar cobertura a pacientes de Coquimbo, Atacama y otras zonas del país. El impacto dentro de la red es importante, porque se evitan traslados y se entrega un tratamiento de calidad, comparable al de cualquier UPC de la Región Metropolitana”.

Respecto a la proyección hacia el nuevo Hospital de Coquimbo, la UPCP considera aumentar la capacidad de 12 a 18 cupos, un paso que permitirá seguir fortaleciendo la atención pediátrica crítica en la macrozona norte y continuar construyendo una historia basada en la experiencia, el trabajo en equipo y el cuidado cercano de los pacientes y sus familias.