Historia de resiliencia
Perdió a su hijo de 3 años y encontró en la cocina una razón para volver a levantarse
Lucas tenía apenas tres años cuando falleció. Su muerte cambió por completo la vida de Carolina Ibacache y abrió un periodo en el que levantarse cada mañana se convirtió en un desafío. Era plena pandemia, estaba con licencia de su trabajo y necesitaba encontrar alguna forma de mantener ocupada su mente.
Entonces comenzó a cocinar. No eligió los dulces por casualidad: eran precisamente una de las cosas que le gustaban a su hijo.
“Decidí emprender porque pasé por un duelo: la pérdida de mi hijo de tres añitos”, recuerda.
Así nació Lelo di Lucas, un emprendimiento que lleva en su nombre la memoria de su pequeño y que, con el paso de los años, terminó transformándose también en una nueva oportunidad para Carolina.
Primero fueron dulces y productos salados. Después vinieron las tortas, desayunos, ramos de frutillas, empanadas y diferentes preparaciones a pedido. Lo que inicialmente era una manera de enfrentar sus días terminó convirtiéndose en su única fuente de ingresos.
Golpes que llegaron uno tras otro
La muerte de Lucas no fue la única pérdida que Carolina debió enfrentar. Solo tres meses después falleció su padre y, tiempo más tarde, terminó su relación de pareja. “Sentía que estaba sola contra el mundo”, recuerda.
A ello se sumaron la pandemia, la depresión y momentos en que simplemente no tenía ganas de hacer nada. Pero había una razón que la impulsaba a continuar: su hija, quien estudiaba en la universidad.
“Creo que fue lo más difícil de volver a levantarme. El volver a decir que no podía perder lo que me quedaba”, relata Carolina.
Hoy busca que su experiencia pueda acompañar también a quienes atraviesan momentos difíciles. “Quiero que mi testimonio, que mi forma de llevar este tiempo entre el duelo, entre emprender, entre ser mamá, dueña de casa y seguir siendo mujer, sea una inspiración para las demás personas”, afirma.
Para ella, detrás de un negocio como el suyo hay mucho más que productos y ventas. “El emprendedor emprende no por emprender, siempre hay una historia detrás. Y esa historia nos hace fuerte, nos hace sacudirnos todas las mañanas y seguir”.
El sueño que ahora podrá cumplir
El próximo capítulo de esta historia se escribirá detrás de su propia casa. Allí Carolina tiene un espacio reservado para construir el taller donde espera seguir haciendo crecer Lelo di Lucas.
Hasta ahora existía el lugar, pero faltaban los recursos para habilitarlo cumpliendo con las exigencias correspondientes. Eso comenzará a cambiar luego de que Carolina resultara ganadora de Cumple Tu Sueño 2026, iniciativa de Fundación Banigualdad que le entregará $2 millones para avanzar en su proyecto.
Carolina destaca además el acompañamiento que ha recibido de Banigualdad desde sus primeros pasos, especialmente después de la muerte de Lucas, además de las herramientas adquiridas en talleres de liderazgo y atención de clientes.
Ahora mira hacia adelante. Detrás de su casa espera el espacio donde levantará su taller y, detrás de Lelo di Lucas, permanece la historia que dio origen a todo.
Un emprendimiento que comenzó preparando los dulces que le gustaban a su hijo y que hoy representa su trabajo, su independencia y la posibilidad de comenzar una nueva etapa junto a su hija.