La cuarta será la vencida en Santiago

Final de la Copa de Liga se cambia al Santa Laura para el 14 de noviembre

Luego de tres suspensiones que generaban incertidumbre por la definición del torneo - cuyo ganador clasificará a la Copa Libertadores del próximo año - el delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, acogió la solicitud de la ANFP.
Al parecer, el 14 de noviembre será la fecha definitiva para que se desarrolle la final de la Copa de Liga, entre Coquimbo Unido y O’Higgins de Rancagua. (Foto: Cristian Silva)
Al parecer, el 14 de noviembre será la fecha definitiva para que se desarrolle la final de la Copa de Liga, entre Coquimbo Unido y O’Higgins de Rancagua. (Foto: Cristian Silva)
miércoles 14 de octubre de 2026

La final de la Copa de la Liga se ha convertido en un compromiso tan esperado dentro de la cancha como difícil de resolver fuera de ella. Coquimbo Unido y O’Higgins de Rancagua, los que hasta el mediodía de este miércoles seguían sin conocer cuándo podría disputar el título después de tres suspensiones por distintas circunstancias, recibieron la notificación de que la delegación presidencial de la Región Metropolitana aceptó una definitiva fecha para el compromiso, quedando fijado para el sábado 14 de noviembre.

“Nos parece una estupenda fecha, no tenemos ningún inconveniente. Solo tenemos que ajustar las condiciones y el aforo del Santa Laura”, señaló al respecto el delegado Germán Codina.

De esta manera - aunque todo sigue supeditado a los informes del clima - cuatro meses después de la fecha original, Coquimbo Unido y O’Higgins podrán estar cara a cara en Independencia disputando el cupo al Chile 3 que los llevaría a disputar la Copa Libertadores del próximo año.

Cabe recordar que la programación original contemplaba disputar el encuentro en julio, en Valparaíso. Tras las modificaciones posteriores, la expectativa estaba puesta en este viernes 16 de octubre, en Santiago, aunque la decisión de la delegación presidencial metropolitana volvió a dejar la final sin fecha.

“Nos daña a todos”

Desde la dirigencia aurinegra, el gerente administrativo, Pablo Ramírez, reconoció la frustración que provocó la suspensión, aunque explicó que la institución buscaba evitar una polémica que pueda dificultar todavía más las gestiones.

Señaló que la organización corresponde a la ANFP y que los clubes deben contar con una programación autorizada para presentarse a disputar el encuentro.

Según relató al programa Golazo de Radio San Bartolomé, hasta antes de la suspensión existía la expectativa de que la final pudiera realizarse, incluso con un cambio de escenario. Finalmente, esa posibilidad tampoco prosperó. “Ambos queríamos jugar desesperadamente, en cualquier condición, en cualquier escenario, cualquier estadio, pero queríamos jugarlo. Creo que le hace muy mal al espectáculo, al concepto de fútbol en general, seguir postergando esto”, manifestó.

Para Ramírez, el impacto alcanzó a todos los involucrados “como un balde de agua fría, pero hay que afrontarlo, hay que asumir”, agregó.

El gerente explicó que hubo una reunión con representantes de O’Higgins y de la ANFP, en la que revisaron lo ocurrido y abordaron alternativas para disputar la final. Sin embargo, evitó en ese momento, adelantar fechas para no generar nuevas expectativas antes de contar con el respaldo de las autoridades.

La prioridad, explicó, era resolver de manera coordinada el día, el estadio y el aforo, junto con la aprobación del plan del partido. “Me parece insólito que no podamos armar un partido para 20.000 personas en cualquier estadio de este país”, expresaba Ramírez, aún desconociendo la decisión que horas después adoptaría la autoridad capitalina.