JOSÉ MIGUEL INSULZA SALINAS, SENADOR

“El gobierno prometió crecimiento y seguridad, pero no está cumpliendo”

El parlamentario socialista cuestionó los resultados económicos de la actual administración y sostuvo que la falta de estabilidad está retrasando las inversiones. Además, abordó los desafíos institucionales de América Latina durante una visita a la Región de Coquimbo.
José Miguel Insulza, destacado político nacional y senador de la República por la Región de Arica y Parinacota. (Foto: Oscar Rosales)
José Miguel Insulza, destacado político nacional y senador de la República por la Región de Arica y Parinacota. (Foto: Oscar Rosales)
miércoles 14 de octubre de 2026

De visita en la región para dictar una clase magistral en la Universidad El Alba por los 25 años de la firma de la Carta Democrática Interamericana, el senador José Miguel Insulza Salinas, dialogó con Diario El Día, oportunidad en que reflexionó sobre la preservación de las instituciones democráticas en la región, las tensiones geopolíticas en el continente y entregó su diagnóstico sobre la coyuntura política y económica nacional.

-¿Qué valor le asigna usted a la Carta Democrática Interamericana?

“La Carta tiene un valor importante y no ha perdido su tiempo. Es una definición de la democracia. Fue hecha en un período en que estaba en auge la idea de la democracia, pero al mismo tiempo teníamos muchos problemas en el mundo. Había una situación bastante crítica, y tan crítica fue que la Carta se firmó el mismo día del ataque a las Torres Gemelas en Nueva York.

Es importante y a mi juicio no merece ser olvidada, porque tiene una definición de democracia que va mucho más allá de decir simplemente que hay que elegir a las autoridades o cosas por el estilo. La Carta parte declarando que la democracia es un derecho de todos los ciudadanos y que los gobernantes tienen que respetarlo. Define después qué es democracia sin entrar en definiciones raras de si hay democracia activa, no activa, o democracia real.

Democracia es un régimen con elecciones, con Congreso, con autoridades elegidas democráticamente, y ahí entra la parte importante: es un régimen en el cual se respetan los derechos de todas las personas, se respetan los derechos humanos y también se propende a apoyar a todos los seres humanos en temas como el empleo, el derecho a tener salarios justos y la participación”.

-En la práctica, ¿qué efecto podría decir que ha tenido esta Carta Democrática?

“Tuvo efecto al principio, importante. Yo creo que el principal efecto es que, con todas las cosas que han pasado en América Latina en este tiempo, todavía tenemos una cantidad importante de democracia, existen las misiones electorales y existe el respeto por la voluntad ciudadana en general, al margen de lo que uno piense sobre quiénes están o no gobernando. Todos los gobiernos de América Latina en su mayoría son elegidos democráticamente. No todos, desgraciadamente, pero yo diría que eso lo hacemos bien".

-¿Y qué reflexión puede hacer sobre la defensa de la democracia?

“La vigencia de la democracia. A uno puede no gustarle los gobiernos, pero han sido elegidos democráticamente. Hoy día hay tres gobiernos en América Latina que no responderían a esta definición: el de Cuba, que nunca adhirió a la Carta de la Organización de los Estados Americanos; y los otros son Venezuela y Nicaragua, que son obviamente tiranías.

El gobierno de Ortega es un gobierno de tiranía, en una sociedad que no tiene legalidad activa. Y el gobierno de Venezuela que ha estado en manos de otro país en la realidad. Yo espero que eso cambie muy pronto y podamos volver a tener democracia en Venezuela. Con Nicaragua puede ser un poquito más complicado y largo. Pero el resto de los estados de América Latina y el Caribe son todos elegidos democráticamente”.

-¿Cree usted que el multilateralismo está en riesgo para Latinoamérica cuando se firman acuerdos como el Escudo de las Américas?

“Yo creo dos cosas. Primero, efectivamente creo que la soberanía de nuestros países está en riesgo porque el país más poderoso del hemisferio ha proclamado para sí la primacía. En la antigua formulación de un politólogo, Stanley Hoffmann, existe el orden mundial y la primacía. Pienso que el gobierno actual de Estados Unidos quiere preocuparse más de la primacía que del orden mundial.

Entonces, efectivamente, ese riesgo está y se refleja en lo que usted me menciona sobre el Escudo de las Américas, que es un retroceso a lo que algunos han dicho la Doctrina Monroe. Yo diría que es un retroceso a la parte en que la Doctrina Monroe fue complementada por algún gobernante norteamericano para señalar el derecho a intervenir de Estados Unidos en todos los países de América. Eso es lo que se llama el corolario que ahora Trump ha modificado”.

¿Qué análisis hace de la actualidad de nuestro país?

“La situación ya está a la vista. Se dice ahora que este gobierno podría llegar a tener en su ejercicio completo un 0,6% de crecimiento para el país. Ya era malo cuando en el gobierno anterior estaba en un 1%. Hay una premisa que se repite mucho: "mientras menos impuestos pagan las empresas, más van a invertir". Eso no es real.

Ciertamente las empresas se benefician cuando se les bajan los impuestos, pero lo que buscan los inversionistas no son cosas ideológicas ni solo beneficios económicos, sino estabilidad. Y desgraciadamente el gobierno de este país no está dando la estabilidad a la inversión, lo que está demorando mucho la inversión.

Al mismo tiempo, creo que estamos con los problemas de seguridad pública vivos. Este gobierno fue elegido bajo las banderas del crecimiento y la seguridad pública y no está cumpliendo ninguna de las dos. Naturalmente la gente no está muy contenta”.