ACTI llama a reforzar la ciberseguridad y resiliencia de la infraestructura digital crítica en Chile

● La asociación advierte que la creciente dependencia de redes, centros de datos, nube y servicios digitales exige avanzar hacia una infraestructura capaz de prevenir amenazas, responder ante incidentes y mantener su operación frente a contingencias.
miércoles 21 de octubre de 2026

Redes de telecomunicaciones, centros de datos, servicios en la nube y plataformas digitales sostienen hoy una parte cada vez mayor de la actividad económica y de servicios esenciales del país. Esta mayor dependencia tecnológica también eleva la necesidad de contar con infraestructura preparada para enfrentar incidentes sin comprometer su operación. Frente a este escenario, la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información (ACTI A.G.) plantea que la ciberseguridad y la resiliencia deben avanzar como componentes centrales del desarrollo de la infraestructura digital en Chile.

“Cada vez más servicios dependen de redes y sistemas que tienen que estar disponibles de manera permanente. Por eso, la ciberseguridad no puede enfocarse solo en evitar un ataque. También tenemos que estar preparados para responder, recuperar la operación y reducir el impacto que una interrupción puede tener en las personas y las organizaciones”, afirma Claudio Anabalón, vicepresidente de la Mesa de Conectividad e Infraestructura de ACTI.

De acuerdo con el primer balance anual de la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI), al cierre de 2025 más de 3.250 instituciones estaban inscritas en su plataforma y se habían recibido más de 400 reportes de incidentes. Desde marzo de ese año, las organizaciones que prestan servicios esenciales están obligadas a informar a la ANCI los incidentes de impacto significativo.

En redes y sistemas que operan de manera permanente, la resiliencia depende de contar con monitoreo continuo, redundancia de redes, respaldo energético, protocolos de recuperación y mecanismos de respuesta que permitan mantener los servicios disponibles frente a una interrupción.

Este desafío aumenta a medida que la infraestructura tecnológica se vuelve más interconectada. Redes de telecomunicaciones, centros de datos, servicios cloud y plataformas digitales funcionan como parte de un mismo ecosistema, por lo que una falla o incidente puede extender sus efectos más allá del sistema inicialmente afectado.

En Chile, este escenario coincide con la implementación de la Ley Marco de Ciberseguridad y con una mayor dependencia de la infraestructura digital. Para ACTI, el desafío es avanzar desde el marco regulatorio hacia capacidades concretas de prevención, detección, respuesta y recuperación, junto con una mayor coordinación entre empresas, proveedores tecnológicos y organismos públicos.

“No podemos pensar la infraestructura por un lado y la ciberseguridad por otro. Las decisiones que tomemos hoy van a acompañar al país durante años, por lo que la seguridad debe formar parte de la arquitectura desde el origen, junto con la capacidad de respuesta, recuperación y continuidad operacional”, sostiene Anabalón.